La Ingeniería Electrónica en todas las Ramas Industriales – Parte XXX

Por Pablo Enrique Alcántara Vega*

Regrese junto con un operador inglés, fuimos de Port Gentil a Libreville, de allí a Marsella, luego Paris y finalmente a Londres. Karim me esperaba, el egipcio era una gran persona, me presento a un Ingeniero de servicios italiano, Luca Pertili, original de Módena, una ciudad a mitad de camino de la carretera que comunica Parma con Bolonia. Me confió que a Luca no le agradaban mucho los ingleses y que muy seguramente haríamos buena amistad porque los dos éramos latinos. Karim me comentaba que él y Luca habían trabajado juntos en el campo, en el Mar Mediterráneo y en Somalia, donde también se habla italiano; además me aconsejo que estuviera más en contacto con él porque Luca había recibido un automóvil de la compañía.

Efectivamente Luca y yo hicimos buena química, yo hablaba un poco de italiano y eso a Luca le encantaba. Me presento a otros tres italianos que estaban haciendo el curso de operador Drillbyte, Pompeius Limongi, Carlo Prosperi y Gianluca Desideri, salimos por el centro de Londres, de compras, fuimos a una de esas librerías ostentosas en Oxford Circus, luego a una confitería a beber café y bocadillos. Se asombraban cuando les cantaba en italiano canciones clásicas de los Festivales de San Remo, entre 1966 y 1976 como, “il curore e uno zíngaro” (el corazón es un gitano); “un grande amore e niente piu” (un gran amor y nada más); “da troppo tempo” (desde hace tiempo), i giorni dell’arcoballeno” (los días del arco iris); “come le viole” (como violetas); “come hai fatto” (como has hecho), “E l’amore che muore” (el amor que muere) etc, que se quedaron en mi gusto musical como la mejor música de todos los tiempos.

Al pasar los años y perder contacto con esa música, creí que mi gusto musical había sido solo una ilusión, algo que solo a mí y a unos pocos encandilo; y veo hoy con beneplácito que estaba equivocado, porque ahora puedo no solo escuchar, sino ver retazos en Youtube de esos San Remos que marcaron mi época y que ha fascinado y sigue fascinando a miles de personas. Carlo Prosperi me regalo el San Remo de 1991 que lo tenía entre sus cosas. Cuando se fueron los tres italianos, Luca hizo planes para salir fuera de Londres con el automóvil que le había agenciado Karim. Escogimos Salisbury, al sur oeste de Londres, pasar por el Salisbury antiguo me hizo recordar las calles de Dover, descritas en las obras inmortales de Charles Dickens, como si en cualquier momento iba a aparecer David Copperfield cruzando la calle y encontrándose con su amigo, el Señor Micawber, y su cada vez más numerosa familia. Luego fuimos a un museo aeronáutico, donde vimos aviones y pertenencias capturadas por los soldados ingleses durante la guerra de las Malvinas y aun así nos quedó tiempo para visitar Stonehenge, uno de los monumentos más enigmáticos de la humanidad, el circo de piedras que nadie de seguro sabe quién instalo, como fue instalado o que propósito tenia. Espectacular Stonehenge, bloques de piedra de varias toneladas, alineados con gran precisión, para lo cual la ciencia no ha dado explicación satisfactoria. De regreso en Windsor, llegamos abatidos por el viaje, y al día siguiente fuimos al centro por tren y visitamos el barrio chino, se nos antojó comida china autentica.

El lunes temprano Karim me llevo al interior de una de las unidades A0 que estaba a medio construir; brevemente me explico la distribución de equipos y luego con una palmadita en la espalda, me deseo suerte en mi tarea de aprender todo lo referente a las instalaciones. Es que no había nadie que se encargara de entrenar a alguien, como armar una de esas unidades, el personal que estaba armando las unidades, ni siquiera eran empleados de Baker, eran dependientes de una compañía que Baker había contratado para hacer el cableado e instalar los equipos. Me di cuenta que tendría que inventarme yo mismo el curso.

En Diciembre cuando estaba recién de ida para el África, ya había tomado algunas notas, Así, las retome y empecé a desarrollarlas con más profundidad, instintivamente dividí toda la instalación en (1) el circuito de potencia que incluía toda las conexiones eléctricas, desde el transformador, los tomacorrientes, alimentación de los racks, alumbrado, aire acondicionado, Fuentes de alimentación ininterrumpida, (2) el circuito neumático empezando por el sistema de adquisición de muestras, la compresora, todas las mangueras del rack de los equipo de gas, el sistema automático para proveer de hidrogeno a los equipos así como el sistema de de-ionización del agua para usarse con los generadores de hidrogeno. (3) sistema de adquisición de datos, periféricos, sistemas computarizados, registradores, etc. Finalmente los sistemas de alarma y el panel de interrupción de la energía de la Unidad. Desarrolle poco a poco cada división, eventualmente me encontraba con detalles incompletos. Entonces iba al departamento de diseño, e intercambiaba información con ellos, que tampoco tenían todos los diagramas oficialmente completos. Un trabajo muy detallista, pero tenía tiempo y mucha motivación.

Una mañana me llamo Adolfo desde Houston, para hablarme de salario, no me quedaba alternativa, tendría que lidiar con el el tema del salario, acababa de ser nombrado gerente para Latinoamérica en al área de Trinidad y Tobago, Venezuela y México, tendríamos que sufrirlo, otra vez soportar su tono grave como que todo es de vida o muerte, su tendencia a intimidar, según el para lograr compromiso de la gente, su estrategia solo generaba incertidumbre, desazón, una sensación negativa que si das un paso en falso, ya estas con un pie en la calle. Que jodido que era tratar con “el cochero de Drácula” como “cariñosamente” le llamaban todos a sus espaldas. Trate que su mala influencia no afectara mi entusiasmo y mis ganas por superarme. Llego el fin de mes y cuando me acerque a la oficina de Karim con mi hoja de tiempo vacía, pues no sabía que cargar, Karim hizo algo que en mi imaginación me ponía de rodillas ante el para que me diera trabajo. Karim lleno todos los días que había estado en Windsor, incluyendo los fines de semana y feriados, como si hubiese estado en un taladro, es decir, me pago bonos de campo. No podía creer lo que estaba viendo, me hizo acordar el gesto de Mick, similar dos años antes en Port Gentil. Una situación así jamás me hubiese sucedido en Houston, menos aun teniendo a Adolfo en la oficina. Luca y yo seguimos saliendo a cuanto pub conocíamos, cuando todo esta pagado por la compañía se pasa muy bonito, por primera vez vi una Rockola con CDs.

Una mañana encontré en el departamento de Ingeniería a todos los ingenieros convocados por Karim, les ofreció el triple de lo que ganaban en Inglaterra más bonos dobles, por quedarse tres meses en Port Gentil; el motivo? Egan no soportaba más quedarse en Port Gentil, no duro ni un mes, se dijo en forma muy sutil que las “fiestecitas” de la novia de John, eran el motivo que Egan hubiera pedido que lo relevaran de su tarea. La reunión termino y ninguno se había ofrecido a pesar de la oferta de tres sueldos y bonos dobles.

Había juntado suficiente información, me sentía confiado que todo me iría bien, Llame a Dave para coordinar, pero él me pidió que coordinara con Adolfo, Me iba para el quinto mes sin ver a mi familia y Adolfo dijo, has el viaje Londres, Miami, Caracas, Maracaibo, allí te están esperando, te tramitaran la visa en unos días así podrás ir a Lima ya con tu visa y te será fácil conseguirle visa a tu familia. Me hizo llamar a Maracaibo y coordinar con la oficina local de Baker los detalles de mi llegada. Converse con Renato Villasmil, uno de los coordinadores adjuntos a la gerencia; con el inglés Tom Tyrrel que era el gerente técnico y con el gerente general, el boliviano Juan Aponte.

Fui al consulado Venezolano en Londres y conseguí una visa de turista. La mañana que me preparaba para salir, llame a mi esposa desde Heathrow, las monedas de libras esterlinas se iban una tras otra, hablando de planes con ella. Así cruce el Océano Atlántico una vez más con la esperanza de resolver lo de mi visa pronto y poder ir a Lima a recoger a mi familia y traerla a Maracaibo que es donde inicialmente se me dijo que viviría.

Largo el trayecto de Panam de Londres a Miami, y el Miami – Caracas también fue bastante pesado, fueron las dos últimas veces que viaje en Panam antes que desapareciera. Fui de Caracas a Maracaibo por Aeropostal, al llegar al Aeropuerto de La Chinita, Renato Villasmil, me esperaba, me explicaba que había no se que evento en la ciudad y todos los hoteles de categoría estaban llenos, me dejo en un hotel que se veía bastante informal, trate de dormir aquella noche, pero me costó mucho dormir con la bulla que hacían los parroquianos, me di cuenta que era un hotelucho. A la mañana siguiente pedí que me movieran a un hotel decente, me prometieron que me moverían esa misma tarde. El gerente general se veía una persona muy amable y seria, el me presento al asesor y abogado de Baker en Maracaibo, un colombiano llamado Víctor, el con hablar muy pausado me dijo que en una semana o dos me conseguiría la visa que solo necesitaba mi pasaporte. Les explique que ya me iba para los seis meses sin ver a mi familia. Pasaron las dos semanas y si yo no le pregunto, a pesar que Víctor me veía todos los días, él no me hubiese dicho nada; al preguntarle, respondió muy parco: “Ha habido unos pequeños problemas con el trámite, pero en 10 días más debe estar listo. Yo le explique: “Víctor, si tú me dices que esto va a tardar 3 meses más, yo hablo con mi familia, me preparo mentalmente y espero tres meses, pero si tú me dices que son 10 días, pues en diez días te voy a estar jodiendo”, el siempre con su semblante parco, muy tranquilo, dijo otra vez “diez días”.

Pasaron los 10 días, otra vez, Víctor pasaba frente a mí, me saludaba de lo más campante, y ni palabra alguna de la visa, otra vez, si yo no traigo el tema, el sigue hablando de otra cosa. Me volvió a decir que seguían esperando, y así me tuvo 10 días más, y luego dos semanas más y así. Ya habían pasado más de dos meses, le exigí que me llevara con su contacto, este era un abogado que trabajaba para la DIEX, la oficina de Dirección de Extranjería en Caracas, pero él vivía en Maracaibo, su despacho de lujo, me presente respetuosamente y le expuse mi situación de estar más de 7 meses alejado de mi familia; a lo cual el abogado de la DIEX nos miró a todos sorprendido y dirigiéndose a Víctor dijo “a mí nadie me dijo que esto era urgente” y Víctor, caradura, mantuvo su semblante parco, como si nadie hubiese dicho nada. Trate de no hablar con brusquedad, le pedí mi pasaporte y me despedí lo más respetuosamente posible de toda esa gentuza. Me fui para el hotel y le conté todo al Cochero, y mis sospechas más que fundadas que Víctor estaba haciendo negocio con Baker, porque le pidió un trámite normal al tipo de la DIEX, algo que se coimea con mil quinientos dólares, pero al momento de cobrar le pide a Baker 5,000 porque era un trámite urgente. Estaba claro como el agua. El Cochero me pidió que no me pusiera a los manotazos. Ahora que lo pienso con frialdad, no habrá sido una maquinación del Cochero?, es mejor dejarlo así.

Le informe a Adolfo que me estaba yendo a Lima y que iría al consulado Venezolano y que conseguiría la visa. Tenía que ir de todas maneras para renunciar a la oficina de Lima y recibir mi tiempo de servicio. Regrese a casa, no me daba cuenta que lo hacía por última vez, después de esa llegada solo volvería para visitar por vacaciones, no volvería a vivir en Lima. Volví a ver a mi familia después de más de siete meses, fuimos todos al consulado Venezolano en Lima, el Vice-cónsul nos concedió una audiencia, le explicamos lo de mi promoción y la necesidad de irnos todo para Venezuela, que necesitábamos visa de turismo para ingresar a Venezuela y que allá, los abogados de Baker se encargarían. El Vice cónsul nos felicitó y nos deseó buena suerte y el deseo que su tierra y su gente, nos pareciera agradable. Continuara…

(*)Pablo Alcántara es Ingeniero Electrónico, especializado en el área de Instrumentación Industrial en Pozos de Exploración Petrolífera. Trabajó para Minero Perú en Cajamarquilla en 1983, luego desde 1984 hasta 1998 trabajo para Baker Hughes Inteq en todo el planeta; 12 años como Ingeniero de Mud Logging y 3 años como Ingeniero de MWD. A continuación desde 1998 hasta principios del 2007 se desempeñó como Sub Gerente del Departamento de Electrónica de Diversified Well Logging en New Orleans-Louisiana-EEUU. Finalmente en Febrero del 2007 fue contratado como Drilling Specialist en la Cia Sondex LP en Houston-Texas EEUU, donde trabaja a la fecha.

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