La Ingeniería Electrónica en todas las Ramas Industriales – Parte XIX

Por Pablo Enrique Alcántara Vega*

Durante el fin de semana me atreví y salí a caminar primero por los alrededores del House-hotel, llamado Datchet Mead – me metí en un pub y me tome una cerveza al estilo ingles, un vaso inmenso de cerveza Danesa – Carlsberg – extremadamente fría.

Luego me atreví a ir más lejos y tome el tren hacia Londres. Los trenes de ese lado de la ciudad tienen su última parada en la estación Waterloo, donde compre una Capitol Card, una tarjeta para poder viajar por el subterráneo todo el día por un precio nico. Así recorrí por el subterráneo – Underground para los Londinenses – todos los sitios mundialmente conocidos que tiene la Capital Inglesa, como Picadilly Circus, Oxford Circus, La Plaza de Trafalgar, El Palacio de Buckingham, Tower Bridge, La Abadía de Westminster, Hyde Park, El Estadio de Wembley y por supuesto el Parlamento Británico y el Big Ben. Turistas por doquier, y en el Underground se ve mucha gente de ascendencia Hindú o Paquistaní, con turbante y toda la cosa.

Es fascinante la belleza de la mujer Hindú, y lo es aún más el resultado que sale de un cruce de Ingles con Hindú. En Picadilly vi parejas mixtas de negros con blancos y muchachos con corte punk muy de moda por ese tiempo.

Me parecía un sueño estar caminando por el centro de Londres, veía imágenes que solo había visto en fotografía o películas y otros detalles que no son tan famosos como una estatua de Winston Churchill sentado en un sillón en posición pensante que esta a la espalda del Parlamento Británico, o la escultura de la Reina Victoria sobre un carruaje con caballos que se encuentra frente al Big Ben al pie del Támesis; o los colosales leones que adornan la Plaza de Trafalgar que tiene en la cúspide de su obelisco la escultura del Almirante Horacio Nelson, artífice de la victoria de los Ingleses sobre los Franceses en Trafalgar y que le costó la vida.

Todo el centro de Londres tiene estatuas o esculturas a las que se les ha hecho un arreglo especial para llamar la atención de los turistas. Vi una escultura del Emperador Romano Trajano muy cerca de Tower Bridge. El Palacio de Buckingham, la residencia de invierno de la realeza Inglesa, tiene frente a su estructura una plaza con un obelisco no muy alto en el medio y en la parte más alta hay la imagen, de un ángel, que parece estar hecho de oro, es perfectamente dorado, una pieza fascinante. Describir Londres tomaría libros enteros de historia, tradición y cultura con mucho material.

El Lunes siguiente me apersone a la oficina de Exlog en Windsor, la secretaria una muchacha con unas piernas divinas me comunico con el Gerente de Ingeniería asignado para Europa, África y Medio Oriente, Ian Ryding, había otro encargado solo para el Mar del Norte llamado Martin Gigg. Ian seria mi gerente, tenía un parecido al cómico ingles Benny Hill, cachetoncito, el bandido, me pidió mi pasaporte para aligerar el trámite de mi visa en el Consulado de Gabón en Londres y me envió al Departamento de Electrónica para que me instruyan en ciertos equipos que vería en la Costa Occidental del África.

Durante los diez días que permanecí en Windsor, tuve ocasión de degustar el famoso “Fish and chips” – Pescado y papas fritas – para los Americanos el termino chip, se refiere a las papitas fritas que vienen ya embolsadas, para los ingleses, los chips son en verdad papas recién fritas en una freidora. El “fish and chips” es delicioso, es una pieza generosa de Merluza cocinada en olla de presión y otra generosa porción de papas fritas envueltas en papel blanco –aunque cuando se hacen en casa, se envuelven con papel del “Daily Telegraph” uno de los más importantes periódicos de Londres – rociada con vinagre y sal, se trata de una tradición local, como el Ceviche en Lima. En el Lima Cricket, se sirve envuelto en papel de algún diario Londinense. 

Conocí también al gerente de Contabilidad, Steve Pembury quien gentilmente me ofreció diferentes opciones como juntar el dinero que iba a ganar en los próximos 6 meses, me cayo tan bien Steve que le pedí que el guardara mis cheques  hasta mi regreso. Entonces, basado en Lima, yo no contaba con ninguna tarjeta de Crédito de ningún tipo, ni tenía una cuenta de ahorros internacional donde depositar mis ganancias, había la opción de enviar mis pagos a mi cuenta en el Banco Wiese de Lima, pero los Bancos en Lima muy probablemente me quitarían un porcentaje del cheque por sabe Dios que cargos y me depositarían el dinero en mi cuenta en Intis al cambio que se le antojara por entonces a Alan – benefactor de todos los Peruanos, jejeje – así que enviarlo de esa forma, era altamente riesgoso.

Llego el día, y con mi pasaje de IATA en la mano que decía Londres – Paris por British Airways y luego Paris – Libreville por UTA y por ultimo Libreville – Port Gentil en Air Gabón y los tickets de regreso a Londres, me apreste a empezar la aventura.

Al llegar al Aeropuerto Charles de Gaulle en Paris me dirigí al counter de UTA para confirmar la hora de mi vuelo, pero me informaron que se estaba realizando un paro de los trabajadores del Aeropuerto y que mi vuelo que iba a salir a las 10 de la mañana, estaba por confirmar para salir para las 4 de la tarde, y me dieron un cupón para un almuerzo gratis y que estuviera atento a cualquier cambio.

Aun me sentía sobre una nube, allí de pie en la sala Internacional del Aeropuerto de Paris, me sentía tan extraño, lleno de una profunda soledad, e incertidumbre, pero a la vez con un hilo de confianza en mis conocimientos y mi audacia, tome asiento, eran como las 8:30 de la mañana, 27 de Junio de 1988, me puse a observar a la gente circular, se ve que estaba en el ala del aeropuerto donde llegaban vuelos desde Far East – Asia y Medio Oriente – pues vi mujeres con extraños atavíos y maquillajes que jamás se ven en los Aeropuertos de Latinoamérica, vi por ejemplo a una mujer de apariencia Hindú – no necesariamente de la India – con el contorno de las manos y los pies marcados por una línea purpura. Por un instante pensé que sufría de alguna enfermedad en la piel, pero luego vi a otra con un “make up” similar. Los clásicos puntos de colores en la frente o muy cerca del espacio de la frente entre los ojos.

Pasaron las horas y me empecé a impacientar, me acerque a un kiosquito y pedí una cerveza – el equivalente a la cerveza más pequeña en Lima – me costó 3 dólares con 50 centavos, me ubique en la sala desde donde saldría mi vuelo, un 747 de la UTA, y de pronto que escucho charlar a un español con un francés hablando en mi idioma materno, me las arregle para meterme en la conversación, necesitaba comunicarme en español con desesperación, luego al momento de subir al avión me registre con ellos para “disfrutar” de la comunicación, en la zona de fumadores; craso error. Ni bien levanto el vuelo, la gente de esa área empieza a botar humo en cantidades insoportables para un mortal común y corriente como Yo.

Cuando la aeromoza nos trajo una carta, similar a una esquela para matrimonio, con el menú grabado en ella con sus diferentes opciones, el español, luego de leerla, me dijo en broma: “Joder! Si no hay Paella, no quiero nada”. Vi un espectáculo impresionante, una francesa divina de los pies a la cabeza, fumando un cigarrillo tras otro y cuando llego la cena, tenía en la mano derecha el tenedor para llevarse los alimentos a la boca, y con la mano izquierda tenía el cigarrillo extra largo encendido para fumar entre bocados, sentí mucha pena por ella.

El vuelo así modificado por el paro en el Aeropuerto Parisiense, no iba directo a Libreville, sino que hacía escala en Douala en Camerún, adonde llegamos pasadas las 10 de la noche, nos esperaba un Air Gabón para llevarnos a Libreville, a donde llegamos al filo de la medianoche, con el trámite del ingreso al país, salimos del aeropuerto como a la 1 de la mañana, obviamente perdí el vuelo a Port Gentil, mi destino final. Se nos informo que habría un vuelo para Port Gentil como a las 3 de la tarde.

Me desperté, antes de abrir los ojos, desee que todo fuera un sueño y que vería mi habitación en Lima y escucharía el sonido de mis hijos jugando, pero no fue así, al abrir los ojos me encontré en una habitación inmensa de techo alto y las paredes adornadas con mascaras y lanzas al estilo africano, me bañe y baje al lobby del hotel y el clima era ideal, con un sol esplendido, el cielo sin una nube, me encamine hacia la piscina y vi otra rareza, que no se ve en Sudamérica, una pareja de esposos – Franceses obviamente – y su niño como de 8 años, y ella se estaba soleando sin la parte de arriba del bikini, enseñando generosamente sus senos, de la forma más natural. No pude evitar esconderme entre las palmeras circundantes y furtivamente tomarle una foto a la francesa sin que lo notara, pero en las semanas subsiguientes vería a muchas otras francesas haciendo lo mismo. Continuara…

(*)Pablo Alcántara es Ingeniero Electrónico, especializado en el área de Instrumentación Industrial en Pozos de Exploración Petrolífera. Trabajó para Minero Perú en Cajamarquilla en 1983, luego desde 1984 hasta 1998 trabajo para Baker Hughes Inteq en todo el planeta; 12 años como Ingeniero de Mud Logging y 3 años como Ingeniero de MWD. A continuación desde 1998 hasta principios del 2007 se desempeñó como Sub Gerente del Departamento de Electrónica de Diversified Well Logging en New Orleans-Louisiana-EEUU. Finalmente en Febrero del 2007 fue contratado como Drilling Specialist en la Cia Sondex LP en Houston-Texas EEUU, donde trabaja a la fecha.

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