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La Ingeniería Electrónica en todas las Ramas Industriales – Parte XXX

Tuesday, October 31st, 2017

Por Pablo Enrique Alcántara Vega*

Regrese junto con un operador inglés, fuimos de Port Gentil a Libreville, de allí a Marsella, luego Paris y finalmente a Londres. Karim me esperaba, el egipcio era una gran persona, me presento a un Ingeniero de servicios italiano, Luca Pertili, original de Módena, una ciudad a mitad de camino de la carretera que comunica Parma con Bolonia. Me confió que a Luca no le agradaban mucho los ingleses y que muy seguramente haríamos buena amistad porque los dos éramos latinos. Karim me comentaba que él y Luca habían trabajado juntos en el campo, en el Mar Mediterráneo y en Somalia, donde también se habla italiano; además me aconsejo que estuviera más en contacto con él porque Luca había recibido un automóvil de la compañía.

Efectivamente Luca y yo hicimos buena química, yo hablaba un poco de italiano y eso a Luca le encantaba. Me presento a otros tres italianos que estaban haciendo el curso de operador Drillbyte, Pompeius Limongi, Carlo Prosperi y Gianluca Desideri, salimos por el centro de Londres, de compras, fuimos a una de esas librerías ostentosas en Oxford Circus, luego a una confitería a beber café y bocadillos. Se asombraban cuando les cantaba en italiano canciones clásicas de los Festivales de San Remo, entre 1966 y 1976 como, “il curore e uno zíngaro” (el corazón es un gitano); “un grande amore e niente piu” (un gran amor y nada más); “da troppo tempo” (desde hace tiempo), i giorni dell’arcoballeno” (los días del arco iris); “come le viole” (como violetas); “come hai fatto” (como has hecho), “E l’amore che muore” (el amor que muere) etc, que se quedaron en mi gusto musical como la mejor música de todos los tiempos.

Al pasar los años y perder contacto con esa música, creí que mi gusto musical había sido solo una ilusión, algo que solo a mí y a unos pocos encandilo; y veo hoy con beneplácito que estaba equivocado, porque ahora puedo no solo escuchar, sino ver retazos en Youtube de esos San Remos que marcaron mi época y que ha fascinado y sigue fascinando a miles de personas. Carlo Prosperi me regalo el San Remo de 1991 que lo tenía entre sus cosas. Cuando se fueron los tres italianos, Luca hizo planes para salir fuera de Londres con el automóvil que le había agenciado Karim. Escogimos Salisbury, al sur oeste de Londres, pasar por el Salisbury antiguo me hizo recordar las calles de Dover, descritas en las obras inmortales de Charles Dickens, como si en cualquier momento iba a aparecer David Copperfield cruzando la calle y encontrándose con su amigo, el Señor Micawber, y su cada vez más numerosa familia. Luego fuimos a un museo aeronáutico, donde vimos aviones y pertenencias capturadas por los soldados ingleses durante la guerra de las Malvinas y aun así nos quedó tiempo para visitar Stonehenge, uno de los monumentos más enigmáticos de la humanidad, el circo de piedras que nadie de seguro sabe quién instalo, como fue instalado o que propósito tenia. Espectacular Stonehenge, bloques de piedra de varias toneladas, alineados con gran precisión, para lo cual la ciencia no ha dado explicación satisfactoria. De regreso en Windsor, llegamos abatidos por el viaje, y al día siguiente fuimos al centro por tren y visitamos el barrio chino, se nos antojó comida china autentica.

El lunes temprano Karim me llevo al interior de una de las unidades A0 que estaba a medio construir; brevemente me explico la distribución de equipos y luego con una palmadita en la espalda, me deseo suerte en mi tarea de aprender todo lo referente a las instalaciones. Es que no había nadie que se encargara de entrenar a alguien, como armar una de esas unidades, el personal que estaba armando las unidades, ni siquiera eran empleados de Baker, eran dependientes de una compañía que Baker había contratado para hacer el cableado e instalar los equipos. Me di cuenta que tendría que inventarme yo mismo el curso.

En Diciembre cuando estaba recién de ida para el África, ya había tomado algunas notas, Así, las retome y empecé a desarrollarlas con más profundidad, instintivamente dividí toda la instalación en (1) el circuito de potencia que incluía toda las conexiones eléctricas, desde el transformador, los tomacorrientes, alimentación de los racks, alumbrado, aire acondicionado, Fuentes de alimentación ininterrumpida, (2) el circuito neumático empezando por el sistema de adquisición de muestras, la compresora, todas las mangueras del rack de los equipo de gas, el sistema automático para proveer de hidrogeno a los equipos así como el sistema de de-ionización del agua para usarse con los generadores de hidrogeno. (3) sistema de adquisición de datos, periféricos, sistemas computarizados, registradores, etc. Finalmente los sistemas de alarma y el panel de interrupción de la energía de la Unidad. Desarrolle poco a poco cada división, eventualmente me encontraba con detalles incompletos. Entonces iba al departamento de diseño, e intercambiaba información con ellos, que tampoco tenían todos los diagramas oficialmente completos. Un trabajo muy detallista, pero tenía tiempo y mucha motivación.

Una mañana me llamo Adolfo desde Houston, para hablarme de salario, no me quedaba alternativa, tendría que lidiar con el el tema del salario, acababa de ser nombrado gerente para Latinoamérica en al área de Trinidad y Tobago, Venezuela y México, tendríamos que sufrirlo, otra vez soportar su tono grave como que todo es de vida o muerte, su tendencia a intimidar, según el para lograr compromiso de la gente, su estrategia solo generaba incertidumbre, desazón, una sensación negativa que si das un paso en falso, ya estas con un pie en la calle. Que jodido que era tratar con “el cochero de Drácula” como “cariñosamente” le llamaban todos a sus espaldas. Trate que su mala influencia no afectara mi entusiasmo y mis ganas por superarme. Llego el fin de mes y cuando me acerque a la oficina de Karim con mi hoja de tiempo vacía, pues no sabía que cargar, Karim hizo algo que en mi imaginación me ponía de rodillas ante el para que me diera trabajo. Karim lleno todos los días que había estado en Windsor, incluyendo los fines de semana y feriados, como si hubiese estado en un taladro, es decir, me pago bonos de campo. No podía creer lo que estaba viendo, me hizo acordar el gesto de Mick, similar dos años antes en Port Gentil. Una situación así jamás me hubiese sucedido en Houston, menos aun teniendo a Adolfo en la oficina. Luca y yo seguimos saliendo a cuanto pub conocíamos, cuando todo esta pagado por la compañía se pasa muy bonito, por primera vez vi una Rockola con CDs.

Una mañana encontré en el departamento de Ingeniería a todos los ingenieros convocados por Karim, les ofreció el triple de lo que ganaban en Inglaterra más bonos dobles, por quedarse tres meses en Port Gentil; el motivo? Egan no soportaba más quedarse en Port Gentil, no duro ni un mes, se dijo en forma muy sutil que las “fiestecitas” de la novia de John, eran el motivo que Egan hubiera pedido que lo relevaran de su tarea. La reunión termino y ninguno se había ofrecido a pesar de la oferta de tres sueldos y bonos dobles.

Había juntado suficiente información, me sentía confiado que todo me iría bien, Llame a Dave para coordinar, pero él me pidió que coordinara con Adolfo, Me iba para el quinto mes sin ver a mi familia y Adolfo dijo, has el viaje Londres, Miami, Caracas, Maracaibo, allí te están esperando, te tramitaran la visa en unos días así podrás ir a Lima ya con tu visa y te será fácil conseguirle visa a tu familia. Me hizo llamar a Maracaibo y coordinar con la oficina local de Baker los detalles de mi llegada. Converse con Renato Villasmil, uno de los coordinadores adjuntos a la gerencia; con el inglés Tom Tyrrel que era el gerente técnico y con el gerente general, el boliviano Juan Aponte.

Fui al consulado Venezolano en Londres y conseguí una visa de turista. La mañana que me preparaba para salir, llame a mi esposa desde Heathrow, las monedas de libras esterlinas se iban una tras otra, hablando de planes con ella. Así cruce el Océano Atlántico una vez más con la esperanza de resolver lo de mi visa pronto y poder ir a Lima a recoger a mi familia y traerla a Maracaibo que es donde inicialmente se me dijo que viviría.

Largo el trayecto de Panam de Londres a Miami, y el Miami – Caracas también fue bastante pesado, fueron las dos últimas veces que viaje en Panam antes que desapareciera. Fui de Caracas a Maracaibo por Aeropostal, al llegar al Aeropuerto de La Chinita, Renato Villasmil, me esperaba, me explicaba que había no se que evento en la ciudad y todos los hoteles de categoría estaban llenos, me dejo en un hotel que se veía bastante informal, trate de dormir aquella noche, pero me costó mucho dormir con la bulla que hacían los parroquianos, me di cuenta que era un hotelucho. A la mañana siguiente pedí que me movieran a un hotel decente, me prometieron que me moverían esa misma tarde. El gerente general se veía una persona muy amable y seria, el me presento al asesor y abogado de Baker en Maracaibo, un colombiano llamado Víctor, el con hablar muy pausado me dijo que en una semana o dos me conseguiría la visa que solo necesitaba mi pasaporte. Les explique que ya me iba para los seis meses sin ver a mi familia. Pasaron las dos semanas y si yo no le pregunto, a pesar que Víctor me veía todos los días, él no me hubiese dicho nada; al preguntarle, respondió muy parco: “Ha habido unos pequeños problemas con el trámite, pero en 10 días más debe estar listo. Yo le explique: “Víctor, si tú me dices que esto va a tardar 3 meses más, yo hablo con mi familia, me preparo mentalmente y espero tres meses, pero si tú me dices que son 10 días, pues en diez días te voy a estar jodiendo”, el siempre con su semblante parco, muy tranquilo, dijo otra vez “diez días”.

Pasaron los 10 días, otra vez, Víctor pasaba frente a mí, me saludaba de lo más campante, y ni palabra alguna de la visa, otra vez, si yo no traigo el tema, el sigue hablando de otra cosa. Me volvió a decir que seguían esperando, y así me tuvo 10 días más, y luego dos semanas más y así. Ya habían pasado más de dos meses, le exigí que me llevara con su contacto, este era un abogado que trabajaba para la DIEX, la oficina de Dirección de Extranjería en Caracas, pero él vivía en Maracaibo, su despacho de lujo, me presente respetuosamente y le expuse mi situación de estar más de 7 meses alejado de mi familia; a lo cual el abogado de la DIEX nos miró a todos sorprendido y dirigiéndose a Víctor dijo “a mí nadie me dijo que esto era urgente” y Víctor, caradura, mantuvo su semblante parco, como si nadie hubiese dicho nada. Trate de no hablar con brusquedad, le pedí mi pasaporte y me despedí lo más respetuosamente posible de toda esa gentuza. Me fui para el hotel y le conté todo al Cochero, y mis sospechas más que fundadas que Víctor estaba haciendo negocio con Baker, porque le pidió un trámite normal al tipo de la DIEX, algo que se coimea con mil quinientos dólares, pero al momento de cobrar le pide a Baker 5,000 porque era un trámite urgente. Estaba claro como el agua. El Cochero me pidió que no me pusiera a los manotazos. Ahora que lo pienso con frialdad, no habrá sido una maquinación del Cochero?, es mejor dejarlo así.

Le informe a Adolfo que me estaba yendo a Lima y que iría al consulado Venezolano y que conseguiría la visa. Tenía que ir de todas maneras para renunciar a la oficina de Lima y recibir mi tiempo de servicio. Regrese a casa, no me daba cuenta que lo hacía por última vez, después de esa llegada solo volvería para visitar por vacaciones, no volvería a vivir en Lima. Volví a ver a mi familia después de más de siete meses, fuimos todos al consulado Venezolano en Lima, el Vice-cónsul nos concedió una audiencia, le explicamos lo de mi promoción y la necesidad de irnos todo para Venezuela, que necesitábamos visa de turismo para ingresar a Venezuela y que allá, los abogados de Baker se encargarían. El Vice cónsul nos felicitó y nos deseó buena suerte y el deseo que su tierra y su gente, nos pareciera agradable. Continuara…

(*)Pablo Alcántara es Ingeniero Electrónico, especializado en el área de Instrumentación Industrial en Pozos de Exploración Petrolífera. Trabajó para Minero Perú en Cajamarquilla en 1983, luego desde 1984 hasta 1998 trabajo para Baker Hughes Inteq en todo el planeta; 12 años como Ingeniero de Mud Logging y 3 años como Ingeniero de MWD. A continuación desde 1998 hasta principios del 2007 se desempeñó como Sub Gerente del Departamento de Electrónica de Diversified Well Logging en New Orleans-Louisiana-EEUU. Finalmente en Febrero del 2007 fue contratado como Drilling Specialist en la Cia Sondex LP en Houston-Texas EEUU, donde trabaja a la fecha.

La Ingeniería Electrónica en todas las Ramas Industriales – Parte XXIX

Wednesday, January 18th, 2017

Por Pablo Enrique Alcántara Vega*

En esta segunda visita a Port Gentil, pude aprender más cosas de los equipos y de las unidades que en la primera visita, porque teníamos conectada en el patio, una unidad GEMDAS dada de baja, con todos los equipos corriendo, así cuando llegaba un equipo dañado podíamos no solo encontrar la falla sino dejar al equipo correr durante horas para cerciorarnos que la reparación era definitiva. Caminando por el taller de pronto mis ojos se paralizaron de terror, vi en una esquina las dos cajas de madera que contenían los dos sensores radioactivos para medir el peso del lodo, que yo había desinstalado dos años atrás. John me comento que él los había encontrado, efectivamente hacía dos años cuando el recién se instaló en Port Gentil. Entonces me di cuenta que después que yo me regrese a América en Diciembre de 1988, John hizo lo que ningún ingeniero ingles quería, es decir, acepto quedarse indefinidamente en Port Gentil.

Todo el tiempo que yo había estado ausente John se había quedado allí. Un tiempo después un hermano de John vino a visitarlo, con la consigna de convencerlo de regresar a Inglaterra; Akhrofee me había comentado también que John había recibido hasta dos propuestas de Baker en el último año para ocupar un cargo en Bergen, Noruega y en Copenhague, Dinamarca, pero que las había rechazado porque Mary no quería salir de Port Gentil. Era uno de los motivos que me alentaba a mudarme con Windsor, aquellos que destacaban eran promovidos sin mucho drama, había suficiente negocio para hacerlo. Me entere que uno de los operadores que yo había conocido en mi primera visita era ahora gerente en Ciudad del Cabo, Sudáfrica, otro estaba en La Haya, Holanda y así. Recibimos un contador Geiger para medir la radioactividad que emanaba de las fuentes que conformaban los sensores y confirmamos que las fuentes estaban activas, ambas con el sello puesto volvían loca la aguja del Geiger a una distancia de 3 metros. El manual de los sensores del peso del lodo, decía que el Cesio que contenían las fuentes, era inofensivo, que era equivalente a la radiación que uno recibe cuando viaja por avión. Despues de ver esa aguja moviéndose, yo no estaba tan seguro de los consejos del manual. Trataba de mantenerme alejado de esas fuentes.

Por aquellos días, andaba yo preocupado por la situación en medio oriente, teniendo en cuenta que la población de Port Gentil era en su mayoría musulmana, yo temía que si se desataba la guerra entre los gringos e Irak, los musulmanes de Port Gentil podrían atacar a las compañías norteamericanas y por supuesto a los que trabajan para ellos, en apoyo a Sadam Hussein. No tenía muchos con quien hablar, le invite un par de cervezas a Akhrofee que tenía muchos amigos musulmanes en los barrios humildes de Port Gentil. Akhrofee no era mucho de beber, me acompañaba pero luego de un par de cervezas, se disculpaba diciendo que ya estaba satisfecho. Abordamos el tema, le pregunte directamente, el me aseguro que muchos musulmanes que vivían en Port Gentil estaban a la espera de contratos de trabajo en Arabia Saudita y que los saudíes son amigos de los norteamericanos y que jamás atacarían a sus compañías. También, ya en confianza le pregunte si él era musulmán, Akhrofee muy solemne me dijo, que él seguía las “antiguas tradiciones africanas”.

Me contaba Akhrofee que hacía más de un año que no veía a ni a sus esposa ni a sus dos hijos, que les escribía y les enviaba dinero y tenía un contrato pendiente con una compañía saudí y que estaba indefinidamente postergado por la amenaza de guerra en medio oriente, por eso cruzo la frontera y estuvo viviendo en Camerún trabajando en el negocio de la pesca por seis meses para aprender suficiente francés y así poder trabajar en petróleo en Gabón, pero no ganaba mucho trabajando para Baker, pero era mejor que no hacer nada en Ghana donde no había trabajo. Ambos estábamos alejados de nuestras familias buscando un mejor futuro para ellas, aunque en diferentes circunstancias. El ghanés era un buen amigo, después de varias charlas y varias cervezas nos volvimos camaradas. Íbamos al estadio a ver futbol, había una liga local cuyos equipos eran auspiciados por compañías petroleras como la Shell, la Exxon, la ELF, etc.

Me presento en la villa a varios de sus amigos musulmanes, ellos creían que yo era hindú; les invite ceviche, fuimos muy temprano en la mañana a Cap Lopez, una localidad al sur de Port Gentil, cuando llegamos vimos a varios mancebos negros de gran fuerza física recoger unos 70 metros de largo de una red de pesca metida unos 20 metros en el mar, muchos pescados habían quedado atrapados en la red. Tuvimos que esperar, habían otros compradores importantes que comprarían docenas de peces, en su mayoría era uno parecido al bonito peruano, de piel lisa, sin escamas, aunque un poco más alargado; llevamos uno, con el tamaño que tenía era suficiente. Nos fuimos a la villa, allí la esposa de uno de uno de los musulmanes, llamado Salomón que era de Guinea Ecuatorial, hablaba un poco de español, me facilito una carpa en medio del arenal, hecha de un par de sabanas blanquísimas. Hice ceviche suficiente y herví los huesos y la cabeza del bicho e hice un puchero. Espectacular, los musulmanes jamás habían comido ceviche, le echaron mayonesa, ya no les dije nada. Pero igual lo disfrutaron. Era muy curioso ver a Salomón de baja estatura al lado de su negra mucho más alta y corpulenta que él. La mujer negra se las rebusca, vi a muchas vendiendo helados caseros en la calle lo mismo que botellas usadas limpias de whisky llenas de un cacahuate de altísima calidad.

A mediados de Enero de 1991 recibimos una noticia buena pero triste a la vez, Mick había aceptado un cargo gerencial en Houston, Texas para vender y distribuir un producto llamado Dynabyte. Se quedaría unas semanas más, pero luego se iría de vacaciones y ya no volvería a Port Gentil, su lugar seria ocupado por un egipcio llamado Ahmed, que los egipcios pronuncian con mucha vehemencia “Ajjjmed”. Los amigos de Mick en Port Gentil organizaron una fiesta de despedida para él y su esposa Allison. El día de la despedida, salimos del staff house John, Mary y yo, por el camino John se detuvo a llenar el tanque, ellos hablaban solo en francés, pero yo les entendía en buena medida. Él le pregunto si quería algo de la tienda de la estación de servicio, ella replico que quería una cajetilla de Marlboro, al regresar, John le trajo una cajetilla de Gitanes, unos cigarrillos franceses muy populares, ella reacciono violentamente, tiro la cajetilla contra el parabrisas y lo grito delante mío reclamándole airadamente que ella, le había pedido Marlboro.

Súbitamente a las orejas de John se les subió el color rojo, estaba a punto de estallar, yo me hice el distraído, mirando por la ventana, ella venia en medio de los dos. Me di cuenta que ella también noto que John iba a reaccionar violentamente, John arranco la camioneta, masticando su bronca y ella, felinamente y endulzando su voz con media tonelada de miel, y acariciando su oreja derecha, le dijo: “qu’est-ce que nous allons faire a la maison ce soir cheri?” (¿Que vamos a hacer en la casa esta noche, mi amor?); esa simple frase derritió cualquier reacción de John, no había duda que ella lo tenía agarrado bien al pobre John, la verdad, lo sugestivo de la voz de Mary al momento de decir “ce soir cheri?” era un misil de sensualidad. Llegamos a la fiesta, mucha gente conocida de otras compañías también, Mary se quitó el sobretodo que traía y debajo tenía un vestido entalladísimo, lo cual automáticamente la convirtió en la preferida de la reunión, además la mayoría sino todos sabían de su actividad, y era una tentación para todos. John se sentía incómodo, que todos estén encima de su novia, y ella disfrutando de su popularidad. Había un diluvio de licores, y en el jardín habían instalado un tanque presurizado de cerveza inmenso con un gran un grifo cuello de cisne por donde salía la cerveza fresquecita y con gran cantidad de espuma, había que servirla con mucho cuidado, inclinando el vaso lo más posible, con mucha paciencia.

El grifo cuello de cisne era grande y estaba un poco alto, de modo que una persona menuda como Mary France cabía debajo de él. No sé qué le dio a Mary France por meterse debajo del cuello de cisne y textualmente se dio un baño con la cerveza, el traje se le pego más al cuerpo, y se le notaba aún más acentuado sus intimidades. Y ella feliz de llamar la atención. John ya no podía soportar más. Luego de un rato, ya cerca de la media noche, como vi que ni John, ni Mary se irían pronto, le pedí a alguien conocido para que me lleve al staff house. Llegue y me acosté, al día siguiente tenía que trabajar, me dormí, de pronto como a eso de las tres de la mañana escucho que llegan John y Mary, en una bronca terrible, el reclamándole no sé qué y ella gritando y llorando al mismo tiempo, un escándalo de proporciones, me puse mis tapones en los oídos y me desconecte de la realidad. Tuvieron varias broncas así, pero esa fue una de las más duras.

Al día siguiente, en el taller con Akhrofee solíamos bromearnos, por ejemplo el venia de la oficina de Mick, yo fingía que estaba respondiendo una llamada telefónica, diciendo “ Si señor, es una llamada de Ryad, Arabia Saudita, sí, señor, desea comunicarse con el Señor Akhrofee, un momento por favor” y Akhrofee con los ojos bien abiertos, pensando que lo llamaban los saudíes por lo del contrato, y al darse cuente de que era una broma, no se calentaba. Otro día, el hacía lo mismo conmigo, fingía una llamada de Houston para mí diciendo: “Si señor, llama Ud. desde Houston, ¿desea hablar con el señor Pablo?” y se reía, entonces me daba cuenta que me estaba mamando gallo (bromeando) como dicen los colombianos, facendo brincadera (como diría un carioca). Hasta que una tarde encuentro a Akhrofee haciendo el mismo sainete, y me pasa el teléfono, pensé que era otra de sus bromas y se la seguí, tomando la bocina y respondiendo la llamada y mis oídos que escuchan la voz de Dave Mills, el gerente para Latinoamérica, basado en Houston; saludándome y proponiéndome si quería hacerme cargo del departamento de Ingeniería en Maracaibo, Venezuela, lo deje que hablara hasta el final, yo solo quería saber si Baker me mudaría con mi familia. Él dijo que sí. Era lo que necesitaba para aceptar. Luego me explico, que si yo estaba de acuerdo, entonces coordinaría con Karim Loza en Windsor para enviar a alguien a Port Gentil para reemplazarme. Y que antes de volver a América tendría que pasar 2 meses en Inglaterra para aprender a armar las unidades A0, porque tendría que armar 5 de esas en Venezuela. Luego que le colgué, Akhrofee me preguntaba una y otra vez que estaba pasando, yo no me había recuperado del impacto, ya no tendría que jugarme con la gente de Windsor, había logrado sacar a mi familia de Perú, de la violencia, a un futuro mejor. Luego le conté todo a Akhrofee y él se alegró mucho por mí.

Pasaron aun unas cuantas semanas antes que Karim enviara a un Ingeniero joven a reemplazarme, Egan. El día que Egan llego, John hizo una fiesta de despedida para mí, en el staff house. Miraba a John y a Mary, una pareja complicada y me daba cuenta que ambos estaban juntos producto de una locura, distintas clase de locura, pero locura al fin. Entonces recordé unas palabras que tiempo atrás me habían conmovido mucho, una oración simple y sencilla que encierra una realidad transparente, cruel, pero reflexiva, su autor, un conocido dramaturgo, director, guionista y productor madrileño, Jacinto Benavente y Martínez, que entre otras citas que invento, dijo: “El amor es como el Quijote, cuando recupera la razón es porque se está muriendo”. Continuara…

(*)Pablo Alcántara es Ingeniero Electrónico, especializado en el área de Instrumentación Industrial en Pozos de Exploración Petrolífera. Trabajó para Minero Perú en Cajamarquilla en 1983, luego desde 1984 hasta 1998 trabajo para Baker Hughes Inteq en todo el planeta; 12 años como Ingeniero de Mud Logging y 3 años como Ingeniero de MWD. A continuación desde 1998 hasta principios del 2007 se desempeñó como Sub Gerente del Departamento de Electrónica de Diversified Well Logging en New Orleans-Louisiana-EEUU. Finalmente en Febrero del 2007 fue contratado como Drilling Specialist en la Cia Sondex LP en Houston-Texas EEUU, donde trabaja a la fecha.

La Ingeniería Electrónica en todas las Ramas Industriales – Parte XXVIII

Friday, September 30th, 2016

Por Pablo Enrique Alcántara Vega*

Se hicieron las negociaciones entre la oficina de Houston y la oficina de Windsor, quedaron en que recibiría otra vez una asignación por seis meses, similar a la que había recibido en Junio de 1988 pero con una substancial mejora tanto en el salario como en los bonos. Mi pasaje de Lima – Londres – Lima correría por cuenta de la oficina de Houston, mientras que mi pasaje de Londres – Port Gentil – Londres lo pagaría Windsor. Dada la paupérrima operación que tenía Houston comparada con la operación de Windsor, fue casi natural aunque desagradable tener que buscar el pasaje más barato posible Lima – Londres – Lima a seis meses. Como siempre la eficiente agente de vuelos internacionales de Kinyo Travels, Gladys Nishimura, consiguió un Lima – Miami por Faucett y Miami – Londres por Panam pero tenía que quedarme en Miami desde las 7 de la mañana hasta las 6 de la tarde del mismo día, lo cual ameritaba obtener una visa en el consulado norteamericano. Yo jamás había pisado el consulado norteamericano. Pepito con ansia de muerte me suplico que consiguiera esa visa, para que la compañía se ahorre mil quinientos dólares. Yo fui con un aire muy desinteresado, me parecía ridículo que una compañía transnacional con oficinas en casi todo el planeta, lloriqueara por esa cantidad de dinero. Me daba lo mismo conseguirla o no, es más si no la conseguía, me hubiesen enviado como la primera vez, cómodamente en un vuelo de lujo de la KLM hasta Ámsterdam y de allí a Londres.

Cuando la gente va al consulado norteamericano porque en verdad tiene que ir por motivos de salud por ejemplo, o algún otro motivo noble, pues simplemente los nervios los traicionan y los desalmados asistentes de ventanilla del consulado, que están entrenados para rechazar la solicitud de visa a cualquiera que según ellos tenga un movimiento sospechoso; rechazaran abruptamente la visa y no tienen ningún reparo en vapulear al rechazado, quedándose graciosamente con el pago por la aplicación. Pues como yo no tenía ningún nerviosismo, respondí a sus preguntas sin reparo, sin interés, y me dieron una visa que consistía en los dos días que pasaría por Miami, de ida y de vuelta. Fue la única vez que tuve que ir al consulado norteamericano en Lima a pedir algo.

Me iba con la convicción que no volvería sino para despedirme, la experiencia de Angel me había motivado, la situación económica y política en Lima estaba aún muy mal, a pesar del cambio de Gobierno, además, tenía motivos personales importantes para sacar a mi familia de Lima. Al llegar a Miami, eran un poco más de las 6 de la mañana, estaba cansado, no es lo mismo viajar en Faucett que en KLM, pero me sobrepuse y guarde mi equipaje en un depósito con llave que el aeropuerto de Miami provee, tome un autobús hacia el centro de Miami. Me sentía tremendamente extraño, era la primera vez que pisaba suelo norteamericano, recuerdo que mi papa siempre me decía que yo acabaría yéndome a los Estados Unidos, y la Sra. Carla Bravo, la hermana de Sonia, también me lo había dicho, y ahora me encontraba allí. Me di mil vueltas por el centro, comí algo, me tome una cerveza, me tome unas cuantas fotos en el centro de Miami, vi muchas tiendas de todo lo que los turistas compran, atendidos por mucha gente latina de todas partes. Mucha gente habla español en Miami. Cuando me canse, a eso de las 2 de la tarde, tome el autobús de vuelta para el aeropuerto internacional de Miami, como siempre al menos 3 horas antes, aborde el vuelo de Panam.

Diez horas después estaba aterrizando en London – Heatrow, eran como las 9 de la mañana del día siguiente, llame al Slough Taxi que me llevo directo a la oficina. Allí me esperaba el Gerente de Ingeniería para Europa, África y Medio Oriente, el egipcio Karim Loza, mucho, pero mucho más simpático que su antecesor Ian Ryding. Karim me presento con el Gerente General, Ric Ashton, nada más y nada menos, la máxima autoridad en Baker en el Hemisferio Este, me encanto la sencillez de Ric, me conto que cuando aún era operador y gerente técnico había estado basado en Lima, y que era de la Republica de Sud-África. También me presento a varios ingenieros jóvenes, entre ellos Jeremy Horrabin y Martin Gigg. También me encontré con otros que había conocido en mis visitas anteriores hacía dos años y me asombraba que se acordaran de mi nombre. Karim me comento que no estaba claro cuando me iría para Port Gentil, porque el consulado Gabonés estaba cerrado y no había fecha de re-apertura, pero se esperaba que fuera durante esa semana. Al igual que yo estaban dos operadores que también estaban esperando visa. La compañía tenía los pasaportes y nos llamarían cuando estuvieran visados.

Mientras tanto note que se estaban construyendo las nuevas unidades Drillbyte para el Mar del Norte, la A0 y la A60, sin interrumpir pasaba ratos en el área de construcción y tomaba notas de la distribución de los equipos, el cableado y las mangueras. Baker Windsor me alojó en un bed & breakfast no muy lejos de la oficina, dentro de Windsor, era pleno invierno, se oscurecía a las 3:30 o 4 de la tarde y aclaraba pasadas las 9:30 de la mañana. Esperamos dos semanas por la visa, el Consulado Gabonés en Londres seguía cerrado, entonces Mick llamo desde Port Gentil diciendo que hiciéramos el vuelo Londres – Paris – Libreville, la capital Gabonesa donde un abogado nos tramitaría unos salvoconductos en la zona internacional, para poder ingresar a territorio Gabonés. Así sucedió, al llegar a Port Gentil, nos esperaban Mick, John a quien recién conocía, y apoyada sobre su hombro la jovencita gabonesa que me había llamado la atención en el aeropuerto de Port Gentil, dos años atrás, Mary France, que era la novia de John.

Al llegar a Port Gentil, me llevaron al staff house, un apartamento muy espacioso con dos dormitorios. John y Mary ya tenían el dormitorio principal y a mí me tocó la más pequeña, pero era muy espaciosa. John era muy joven y talentoso, se notaba a distancia que estaba loco por su “novia”. El staff house se encontraba en pleno centro de la ciudad, es un decir, la “ciudad” es como una isla y es muy pequeña. La oficina de Baker estaba en los embarcaderos, un poco lejos del centro. Varios cambios favorables. John me explico que la política de bonos nos aconsejaba que tomáramos las visitas al campo de manera intercalada, un mes el, luego un mes yo. Así ambos obtendríamos la mayor cantidad de bonos por mes, me pareció estupendo. En la nueva oficina, Mick tenía un pequeño despacho, mientras que John y yo teníamos un espacio grande bajo techo para hacer mantenimiento a los sensores pero sin aire acondicionado, lo cual era cruel pues la temperatura normal era de unos 42 grados centígrados.

Teníamos un asistente de color, un ghanes llamado Akhrofee; él hablaba perfectamente el inglés, era muy buen trabajador. Por algún motivo John y yo tuvimos un pequeño altercado, al parecer el hecho que yo no saliera a comer fuera, y que en vez de eso, yo cocinara, le hizo pensar que yo era un pichirri (tacaño o pijotero). Cuando me di cuenta le explique que mi asignación era solo por 6 meses y que no sabía qué pasaría después de eso, que mi salario en Perú era ridículo comparado con el salario que a él le depositaban en Inglaterra, y que yo no podía pagar en Port Gentil una cena típica equivalente a 350 dólares lo que en Perú vale 70. Yo había venido a ahorrar lo más que pudiera y si iba a cenar fuera en Port Gentil tres veces por semana, entonces no tenía sentido el sacrificio de abandonar a mi familia y haber venido a Port Gentil. Parece que entendió, pero como su mente pertenece a realidades distintas, tal vez se le cruzo por la mente que yo dramatizaba, pero no era así. Ahora como estos países de la costa occidental de África dependen económicamente de los países Europeos, si en Europa los precios se duplican con respecto a norteamerica, pues en líneas generales los precios en la Costa Occidental de África, se cuadriplican con respecto a los precios de norteamérica, nadie piensa en dólares en Port Gentil, es el franco francés el patrón. Por ejemplo una Coca Cola en lata que cara se paga a 1 dólar en norteamerica, en la costa occidental del Africa vale fácil el equivalente a 5 dólares.

Teníamos asignada una camioneta que John conducía cuando estaba en Port Gentil, cuando el salía costa afuera me la dejaba a mí. A la hora del almuerzo, veníamos al staff house, donde Mary recién se estaba despertando. Yo trataba de no estar en escena, una pareja ocupaba el apartamento y yo me sentía un poco incómodo, así calentaba mi almuerzo y lo llevaba a mi habitación, sintonizaba en mi radio multi-banda la radio exterior de España o la voz de los Estados Unidos desde Washington DC y almorzaba tranquilo. Así John y Mary tenían libertad de hacer lo que hacen las parejas que viven en unión libre. Akhrofee me entero que ella tenía dos hijos de otro compromiso que vivian con su abuela, la figura que tenía Mary así como su contextura la hacían pasar por una doncella de 18 a lo más 20 años, resultaba difícil creer que hubiera tenido hijos.

Cuando le tocaba a John irse costa afuera, Mary venía a cerciorarse, preguntándome en francés – ella no hablaba inglés – “Est John alle?” (Se fue John?) y yo le respondía “Oui, il alle” (Si, se fue), su siguiente pregunta era “Quand vient-il de retour ?’’ (Cuando Vuelve?) y yo respondía ‘’la semaine prochaine’’ (la semana que viene) a lo que ella respondía con un final ‘’merci’’ y se iba para volver a eso de las 6 de la tarde con amigos y amigas, trago, música, baile y fumadera a raudales, yo me encerraba en mi cuarto me ponía los tapones en los oídos y me dormía, no sabía que sucedía después o en que acababa eso.

Solo a Akhrofee le conté confidencialmente todo lo que pasaba en el staff house en cuanto John se marchaba costa afuera. Akhrofee me comento con reserva que las mujeres africanas creen en la posesión del hombre a través del fetiche, un muñeco que representa a la persona a poseer conteniendo cabellos o algo que le pertenezca a la “victima”, me hizo recordar a las películas de Alfred Hitchcock. Mientras me contaba, el ghanes se le veía alarmado, indignado casi asustado diría yo; y le pregunte con severidad porque carajo no me lo había contado antes, porque la tal Mary no estaba nada despreciable.

Luego pensé con sensatez y llegue a la conclusión que Akhrofee había exagerado un poco, hasta que una noche, yo encerrado en mi habitación, John costa afuera, escuche gente conversando en la sala del staff house y el inconfundible olor de la marihuana. Sentí que alguien toco la puerta, eran dos operadores de la compañía que estaban alojados en el Hotel Meridien a dos calles de allí y venían a proponerme para que los llevara a cenar con la camioneta. Mary me hablo a través de mi puerta diciendo que alguien me buscaba; cuando salí, los operadores estaban conversando con Mary y sus tres amigos en plena fumadera. Ellos me propusieron como era de esperarse dar una vuelta con la camioneta y cenar. Mientras cenábamos ellos me dijeron que para ese momento Mary y sus tres amigos ya deberían estar en el dormitorio de John disfrutando. Lo que me hizo recordar las palabras del ghanes. No hice comentario, pero efectivamente al volver al staff house el cuarteto había metido los parlantes del equipo de sonido que estaban en la sala, dentro del dormitorio de John, uno de ellos yacía en el piso boca arriba, evidentemente pasado de humo, Mary tratando de reanimarlo, fue solo unos instantes, otra vez me fui directo a mi habitación e ignore lo que había visto.

Con los años saco en conclusión que cuando estamos jóvenes, tanto muchachos como muchachas entregamos nuestros cuerpos a todas las actividades que se nos antoja, y nos hacemos los ofendidos con nuestros padres cuando ellos tratan de advertirnos los peligros de salir a correr viendo la realidad solo del lado que creemos que nos conviene y me doy cuenta que si no existiera el sentimiento, si no existiera el amor; pues sería “divertido” intercambiar caricias y todo lo que se pueda, sin ningún tipo de compromiso con todos los compañeras o compañeros que nos apetezca. Pero Dios puso el sentimiento y el amor en medio de todo ese intercambio; cuando uno mismo o alguno(a) con quien interactuamos, desarrolla el sentimiento, la diversión pasa a otro nivel, pasa a un nivel de compromiso consigo mismo de fidelidad, de ternura, de respeto, es lo que nos diferencia de los animales. Aunque también sucede que cuando nos invade el sentimiento, la diversión inicial pasa a alternar la dicha con el sufrimiento, pero eso es algo que los seres humanos simplemente no podemos evitar. Continuara…

(*)Pablo Alcántara es Ingeniero Electrónico, especializado en el área de Instrumentación Industrial en Pozos de Exploración Petrolífera. Trabajó para Minero Perú en Cajamarquilla en 1983, luego desde 1984 hasta 1998 trabajo para Baker Hughes Inteq en todo el planeta; 12 años como Ingeniero de Mud Logging y 3 años como Ingeniero de MWD. A continuación desde 1998 hasta principios del 2007 se desempeñó como Sub Gerente del Departamento de Electrónica de Diversified Well Logging en New Orleans-Louisiana-EEUU. Finalmente en Febrero del 2007 fue contratado como Drilling Specialist en la Cia Sondex LP en Houston-Texas EEUU, donde trabaja a la fecha.

La Ingeniería Electrónica en todas las Ramas Industriales – Parte XXVII

Thursday, June 2nd, 2016

Por Pablo Enrique Alcántara Vega*

Al llegar a Argentina me sentía importante, me había ganado la confianza no solo de mis compañeros en el campo, sino también de la gerencia, alguna vez acababa de regresar de Malargüe, de visitar la unidad donde se encontraba Arturo Garofalo donde hubo que hacer varias reparaciones. Seguramente mientras yo viajaba por tierra de Malargüe a San Rafael y luego el vuelo a Buenos Aires, los reportes diarios hablaban de las soluciones que yo había hecho. Así al llegar a la oficina, le recordé a Eric que yo ya llevaba más de 35 días fuera de casa, y él con aire sonriente y juguetón, que no era común en el, dijo: “Ingeniero Ud. ya no se va de acá”, y dirigiéndose a Jorge, le dijo: “Jorge llamàle a José – mi gerente en Lima – que arregle para que la esposa de Pablo se venga a Buenos Aires a pasar unos días” y luego dirigiéndose a mí: Pablo vos, te quedàs acá, hablà con Adolfo, el pasó lo mismo que vos, decìle que te aconseje donde vivir aquí en Buenos Aires”.

Yo estaba sorprendido, pero me agradaba la idea de salir de Perú donde todo era violencia, escases, guerrilla y corrupción gubernamental. Había estado esperando esa oportunidad. Fui a la oficina de Adolfo – craso error – y le comente lo que su jefe me había comentado. Sin ocultar su enfado y con su inconfundible, inimitable, dramático e intimidatorio estilo, se quejó que fuera él quien me tenga que dar ese tipo de ayuda y finalmente con su mirada maligna e intimidatoria rubrico con un “Yo no estoy de acuerdo con que te vengas para acá”. Inmediatamente se me vino a la memoria las también intimidatorias palabras de Castellano, en la planta de Minero cuando recién empecé a trabajar; el mismo estilo destructor, el mismo cinismo para aparecer disgustado, el mismo aire manipulador, digno de una película de suspenso.

No voy a negar que no me decepciono su respuesta, es que recién estaba conociendo quien era quien en la compañía. Ante tanto abandono, me sobrepuse y me dije, si Eric en verdad quiere mi traslado y se lo autorizan, el me lo hará saber, y me enseñara números para ver si me conviene o no. Mientras seguiré con mi actividad como si nada sucediera. Esa charla nunca llego, ya sea que Eric no consiguió la autorización, ya sea que Adolfo metió su mano negra, o quizás porque se presagiaba un bajón en las operaciones, como en efecto ocurrió unos meses después, mi traslado a Argentina no se efectuó.

Regrese a Lima pero apenas unas semanas después, ya estaba de nuevo en Buenos Aires. Al ingresar a la oficina me recibe el Guillo que se encontraba trabajando en Argentina ante el bajón que tuvo la operación en Ecuador, espero el momento oportuno y se me acerco amenazante e histérico y me dijo: “ccha se lo que escribiste de mí, no seas hijo de puta”, y se fue; me imagino que se refería al reporte que hice por el asunto de Petro Canada.

A todas partes que yo iba, llevaba conmigo un folder con mis reportes, ya que ellos describían reparaciones que podrían serme útiles. Por supuesto allí estaba mi reporte de Petro Canada que tanto le dolió al Guillo, pero se ve que el Guillo no lo había leído, sino que alguien le comento, que yo había escrito contra él. Le hice una copia al reporte y lo lleve conmigo en mi bolsillo, en algún momento nos volveríamos a encontrar y se lo mostraría.

La oportunidad llego, nos asignaron a Fidel, al Guillo, dos loggers más y a mí para hacer una instalación en un pozo de la Petrolera San Jorge en Filo Morado. La Unidad había sido reconstruida en Buenos Aires, recuerdo a Rudolph y Carlos rompiéndose el alma para que quedara como a Eric le gustaba, mas Eric jamás preguntaba si los equipos de la unidad habían sido probados, él como vendedor, le ponía más atención a los detalles de la pintura, y la calidad del piso y la limpieza de las paredes. Así la unidad a veces no se iba con todo probado, como paso con la unidad de la Shell en Villa Minetti.

Recuerdo que el mismo día que la unidad se iba a subir al camión, Rudolph y Carlos notaron que al momento de ajustar los tornillos de los paneles frontales que los fijaban a la estructura, la pintura color crema se levantaba, los paneles estaban pintados originalmente con un acabado especial que aceptaban una capa nueva de pintura, pero no se agarraba de lleno a la superficie y se salía raspándola con la uña, peor aún al momento de apretar los tornillos. Se optó por ajustarlos lo justo para que no se levantara la pintura. El transportista de apellido Rissini, de barba negra espesa, se sabía todos los trucos de la ruta para llegar pronto al destino, en Filo Morado, Neuquen, cerca de Chos Malal, incluyendo los caminos sin asfaltar.

Al recibir la unidad en el taladro, antes de bajarla del camión, recuerdo que Fidel se trepo y abrió la puerta para echar una ojeada e hizo un gesto desconsolado y volvió a cerrar la puerta, pensé que estaba bromeando, cuando bajamos la unidad a tierra y abrimos la puerta, era un panorama desolador; casi todos los paneles estaban colgando; como los tornillos no fueron apretados, con la vibración del camión en el recorrido desde Buenos Aires, salieron volando o se destornillaron. Mangueras parcialmente cortadas, cables parcialmente cortados, equipos colgando del frente, pusimos todo como debía estar y energizamos la unidad. Varios equipos no funcionaban.

Era un momento de pánico, el Guillo encaro a Fidel que era el capitán de la Unidad, diciéndole que conmigo no era suficiente para reparar la unidad y airadamente sugirió que se llamara a otro ingeniero. Fidel lo puso en su lugar con la frase “prefiero un Pablo antes que 7 de otro nombre”, el Guillo insistió, esta vez opinando abiertamente que no confiaba en mí. Entonces yo intervine y le informe a Fidel porque Guillo no confiaba en mí, y de inmediato saque el reporte de Petro Canada y se lo puse al Guillo frente a él y le dije: “Este es el reporte que escribí de Petro Canada donde te menciono a ti; dime en mi cara, que parte del reporte, es mentira”

Entonces me di cuenta que el Guillo jamás había leído el reporte, alguien se lo conto a su manera; luego de leerlo, el Guillo dijo: “No, no hay mentiras, lo que me jode es que lo relatas con ironía y sarcasmo”. Que lo haya escrito en barroco o en estilo bizantino es irrelevante, lo que importa es que fui fiel a la verdad, no invente nada para perjudicar a nadie, nunca fue mi estilo, ahora la verdad perjudicaba al Guillo, pero yo no podía hacer nada por eso, yo tenía que hacer el reporte basado en lo que vi. Entre Fidel y Yo reparamos todo lo que había que reparar en dos días, fue otra hazaña que hicimos juntos y que reforzó aún más nuestra amistad personal. Me encanto tener de compañero a Fidel y poder contarlo ahora. Me devolví a Buenos Aires y de allí a Lima, llegue justo a tiempo para pasar la Navidad un 24 de Diciembre.

Pasadas las fiestas de fin de año, ya de vuelta en Buenos Aires, me encontré con la noticia de que Adolfo había sido transferido a Houston, en su lugar había quedado Gerardo Loidi, también llamado Tommy o Pupeto. Tommy era muy ocurrente, cuando le pregunte por Adolfo, me dice: “Vos no sabes qué problema se armó cuando se fue el negro (Adolfo), vieras que una parte de los empleados, decían que NO y otra parte decían que SI” aludiendo al plebiscito realizado al General Augusto Pinochet para sacarlo del poder en Chile, cosa que había ocurrido, no mucho tiempo atrás. Yo algo confundido, le pregunto: “Como es eso del NO, y del SI”, y Tommy dice: “Unos decían que NO se quedara y los otros decían que SI se fuera”. Tommy tenía siempre los comentarios precisos para la hilaridad.

Para poder aumentar la tarifa de las unidades standard se recurrió a cargar un programa nuevo de modo que se podría instalar una computadora que pudiera tomar datos on-line. Así también se planeó reemplazar las antiguas computadoras de propósito especial, las HP2108, que ya estaban obsoletas, Houston envió las instrucciones los programas, las tarjetas de interface con el hardware, entonces asignaron a Tommy y a Carlos, que ya había vuelto de Chile, a un pozo cerca de Tartagal. Era un pozo de la Texaco, los peruanos Jorge Soto y Juan Palacios eran parte de la tripulación. Yo me encargaría del rig up. Sin embargo Tommy y yo íbamos a todas partes, ya que al segundo día, Carlos encontró un motivo para regresarse a Buenos Aires.

Carlos era un excelente Ingeniero pero no se bancaba el campo más de dos días, le daba el síndrome del pozo y se rajaba so pretexto que tenía trabajo atrasado en Buenos Aires. Tommy simplemente no pudo hacer el cambio. Para entonces, Adolfo ya había sido transferido a Houston para apoyar a Dave, un Ingeniero ingles que reemplazo a Felipe, cuando debido a su enfermedad este ya no pudo continuar con sus funciones. Cuando Felipe falleció, Adolfo quedo prácticamente encargado de la operación de Sud América porque Dave no hablaba español. Si como un simple gerente técnico, Adolfo, se tomaba atribuciones que no le correspondían y era un castigo trabajar en su entorno, pues como quasi gerente regional fue como cuando Hitler fue nombrado canciller del General Von Hindenburg antes de la segunda guerra mundial, aunque Dave no lo dejo crecer todo lo que su corrosiva mente hubiese querido desarrollar, pero eso no fue motivo para no acrecentar su bien ganada fama de insoportable. Adolfo nunca tuvo problemas personales con nadie, era insoportable por mayoría de votos, casi por unanimidad diría yo y los que faltaron para completar el 100% fueron la parte del personal que nunca trabajo con él, para su fortuna.

Durante esta visita tuvimos ocasión de visitar Yacuiba, un pueblito que se encuentra del otro lado de la frontera en territorio boliviano, muy cerca de Tartagal. Es lindo Tartagal, como en todo el territorio Argentino la calidad de la carne de res es impecable, era la segunda vez que venía, y cuando me dirigía en el autobús camino a la ciudad de Salta, capital de la provincia del mismo nombre, sentí un extraño presentimiento, de que no volvería a Argentina en mucho tiempo. De Salta viaje a Buenos Aires donde me esperaba mi última aventura de esa visita, otro pozo donde estaba Fidel, en Neuquen, con la Unidad 231 que como no se llegó a usar en el Chirete fue reasignado con Fidel.

Trabajar con Fidel era placentero, lleno de confianza y efectividad. Sabía que Rudolph se encontraba también en el área, pero al igual que Carlos, no se bancaba mucho tiempo en el pozo, se había ido a la Ciudad de Neuquen en busca de repuestos, llego al depósito en Neuquen justo cuando el transportista estaba bajando una unidad standard del camión, no había alrededor ninguno de los operadores que habían trabajado en esa unidad como sugerían las normas de seguridad de la compañía.

El transportista no quiso esperar y empezó a bajar la unidad, con tan mala leche que se le rompió una cadena que sostenía un extremo de la unidad y la unidad se cayó al piso desde un par de metros de altura. En ese momento llegaron los operadores, entre ellos mi amigo del alma Frank Matute, Rudolph salió disparado al teléfono para darle la primicia a Jorge, los operadores fueron tras de él. Al levantar el fono, histéricamente Rudolph le dice a Jorge: “Che Jorge, se partió, se rompió!” a lo que Jorge respondió ya también alterado: “Que se partió, que se rompió y quien habla?” la conversación histérica continuo con un :”Soy ccho, Rudolph, la unidad standard de caccho del camión” y Jorge: “ Y que carajo haces vos en Neuquen, Ccho te pago para que estés en el pozo, y en este momento te regresás para accha, y me pasas con el capitán de la Unidad”; Matute se puso al teléfono y luego de escuchar las puteadas de Jorge, le respondió al estilo venezolano y de manera irreverente: “Entonces como es la cosa pue”; Jorge se puso al borde del infarto, no estaba acostumbrado a que le contesten y al borde del desmayo le dijo “ CCho te voy a enseñar cómo es la cosa”.

Cuando volví a Buenos Aires me encontré con Frank en la recepción del hotel Victory y caminamos hasta Córdova un par de calles y nos tomamos un par de Quilmes de etiqueta dorada mientras me contaba los detalles. También me conto que después de eso no esperaba que lo volvieran a llamar, pero que no importaba pues toda la operación de Argentina se encaminaba a un bajón, efectivamente pasaron 4 semanas y no me llamaron, era Julio de 1990. Me di cuenta que tendría que volver a usar mis contactos en Windsor. Para los últimos días de Noviembre de 1990 Pepito me anuncio que Mick Hottgest me había vuelto a pedir desde Gabón, en la Costa Occidental del Africa, por seis meses. Continuara…

(*)Pablo Alcántara es Ingeniero Electrónico, especializado en el área de Instrumentación Industrial en Pozos de Exploración Petrolífera. Trabajó para Minero Perú en Cajamarquilla en 1983, luego desde 1984 hasta 1998 trabajo para Baker Hughes Inteq en todo el planeta; 12 años como Ingeniero de Mud Logging y 3 años como Ingeniero de MWD. A continuación desde 1998 hasta principios del 2007 se desempeñó como Sub Gerente del Departamento de Electrónica de Diversified Well Logging en New Orleans-Louisiana-EEUU. Finalmente en Febrero del 2007 fue contratado como Drilling Specialist en la Cia Sondex LP en Houston-Texas EEUU, donde trabaja a la fecha.

La Ingeniería Electrónica en todas las Ramas Industriales – Parte XXVI

Thursday, February 25th, 2016

Por Pablo Enrique Alcántara Vega*

Estaba yendo tan seguido a Buenos Aires que ya me sentía como en casa, los retos se sucedían uno tras otro, pero a pesar que tenía dudas, en el fondo me sentía confiado, mientras viajaba a Buenos Aires me preguntaba si solucionaría todos los problemas técnicos que se me presentarían; y cuando iba de vuelta para Lima, sentía una enorme satisfacción al haber cubierto y excedido las expectativas.

Alguna vez llegue a la oficina en el piso 14 de Maipu al 1300 y no encontré ni a Rudolph ni a Carlos en la oficinita de Ingeniería, Jorge para variar estaba prendido del teléfono, se lo preguntaría después, tome asiento y me puse a leer algún manual, escuchaba el ruido característico de la radio que estaba instalada en esa oficina, de pronto escucho una voz familiar diciendo “Buenos Aires, Buenos Aires, para 177”; era Juan Trzebinski, “ el polaco”; tome el micrófono y respondí: “177, 177 para Buenos Aires”, y se ve que así como para mi estaba claro que el que llamaba era el polaco, para él, mi acento era inconfundible, porque dijo: “Como andás Pablo, mirá, se encontrará Eric (el gerente) por allí?”.

Mientras lo escuchaba veía el teléfono ejecutivo indicando el anexo de Eric encendido, síntoma que se encontraba ocupado, le respondo al polaco:” Mirá Juan, en estos momentos su anexo está ocupado, pero en cuanto se libere, deseás que le de algún mensaje tuccho (ya para entonces yo hablaba como un porteño cualquiera)?”, el polaco con su acento desinteresado, como que si se tratara de una noticia trivial dijo:” Yyyyyy nada, decíle que a partir de la media noche de hoy quedamos desafectados”.

Pasaron unos minutos y luego que observe que el anexo de Eric se había apagado, le llame y le comente: “Eric, hace unos minutos llamo Juan de la 177 para informar que a partir de la medianoche de hoy van a quedar desafectados. . . Eric. . . Eric. . .” Se hizo silencio, de pronto entro Eric con Jorge a los empujones, invadiendo nuestra pequeña oficina, Eric tomo el micrófono de la radio y con la histeria al 101% comenzó a vociferar: “Juan, me escuchás, tenés que desarmar la unidad cuanto antes porque tenemos que llevarla para el Chirete (otra locación con otro pozo) cambio”, del otro lado se escuchó otra vez la voz desinteresada y confundida del polaco diciendo “ No, no se copia nada, no se copia nada, quien habla de ese lado che”; Eric insistiendo con el mismo mensaje, ahora aún más desesperado, y el polaco respondiendo:” No, no se copia nada, no se copia nada, sos vos Jorge?” Eric al borde del cortocircuito neuronal, salió de la oficina gritando: ”Lidia (su secretaria), Lidia, pasáme con Astrafor (la Petrolera donde se encontraba la unidad del polaco), inmediatamente”; mientras Jorge, que estaba un poco menos histérico, es un decir, lo que sucede es que cualquier velocidad era pequeña comparada con la que tenía Eric; tomo el micrófono y transmitió: “Lo que Eric quiere saber, es cuanto te puedes tardar en desarmar la unidad, cambio”, el polaco seguía insistiendo en lo mismo: “No, hay mucha interferencia, no se copia nada” de pronto en medio de tanto desentendimiento se escuchó una tercera voz, también de acento inconfundible para mi, diciendo con marcado acento cordobés: “Buenooos Aires, Buenooos Aires para cientooo cinco”, era Hernán Lanza Castelli diciendo: “Escuuuuchame Jorge, Yo copio peeerfectamente a Juan y también a vos, deeejame que le eeeexplique a Juan, lo que le eeeestas preguuuuntando”; así Hernán le explico a Juan el pedido de Jorge, a lo que el polaco responde: “Yyyyy, no sé, tendría que hablar con la gente de Astra, que se chho, 4 o 5 días”, en ese momento, Jorge no pudo retener la frustración y dijo, al estilo porteño: “chho lo mato”. Que drama, luego Hernán ofreció llevar personal que el tenia de sobra en el Chirete donde se encontraba su unidad a la unidad de Juan para ayudar a desarmarla más rápida y eficientemente.

Pasaron un par de días para que yo entendiera toda la figura de lo que estaba sucediendo. Para empezar, Carlos se encontraba en Chile atendiendo un llamado de la Unidad 170 si mal no recuerdo que se encontraba en un pozo de la Hunt Oil en algún lugar de la Cordillera de los Andes Chilena a unas 2 horas y monedas de la ciudad de Calama, Rudolph se encontraba en la 105 con Hernán y otros más.

Todo comenzó cuando habiendo ganado el trabajo con PlusPetrol en el Chirete, con el servicio completo, no se disponía en Argentina de una unidad como esa para instalar. La operación de Brasil, tenía una, pero había que importarla. Eric y Jorge contactaron a Rogelio, gerente de Brasil, el mismo Rogelio con quien me tocó trabajar en Perú en la navidad y año nuevo de 1984. Llegaron a un acuerdo para hacer llegar la unidad 231 desde Brasil hasta el Chirete a tiempo.

Se hizo el plan de llevarla por tierra, pero sucedieron retrasos imprevistos por un lado y el inicio del pozo se adelantó, Jorge y Eric no tuvieron más remedio que enviar temporalmente una unidad alternativa menos sofisticada y disculparse con PlusPetrol con la promesa que en cuanto se dispusiera de una unidad similar a la prometida, se llevaría al Chirete para reemplazar la unidad alternativa, por eso se enviaron 2 personas más para hacer turno y monitorear manualmente las temperaturas y los pesos del lodo y se añadió a Rudolph para que instale la nueva unidad en cuanto llegue. El fin del servicio de la Unidad del polaco venía a dar una solución más temprana al asunto de allí la desesperación de Eric.

Efectivamente se hizo el cambio y así Rudolph pudo volver a Buenos Aires. El polaco no quedo muy contento porque el informe final del pozo de Astrafor tuvo que hacerlo en la oficina nuestra en vez de hacerlo en el pozo, donde si cobraba unos pesos más por hacerlo.

En otra misión fui enviado a Rio Gallegos junto con Carlos “el Puma Descarregas”, el Gallego Molina y un muchacho ecuatoriano. Transcurrían los primeros días de Febrero de 1990 por suerte era verano, a esas latitudes, en invierno, todo está cubierto de nieve y hielo, pero entonces el hielo y la nieve se habían derretido. Rentamos un Renault 12 y viajamos unas cuantas horas hacia el oeste, camino a un pueblo turístico para la estación, llamado El Calafate.

El Puma tenía las instrucciones como llegar al pozo, mas no se veía la torre de perforación, preguntamos en los pueblitos vecinos y se nos dijo que habían visto camiones llevando equipo hacia un determinado lugar. Seguimos la huella y llegamos a la locación del pozo y vimos porque no se veía la torre de perforación a simple vista, la torre se encontraba a medio armar horizontal sobre el piso y esperando partes para terminarla de armar, el representante de la YPF Argentina estimo al menos 2 semanas antes de empezar a perforar, ya que los equipos faltantes se encontraban en Comodoro Rivadavia, donde se venía desarrollando un paro de trabajadores de YPF.

Rio Gallegos está a más de 3 horas de vuelo desde Buenos Aires. Nos dirigimos al Calafate y en su reporte a Jorge, el Puma dijo que la estimación era de unos 7 a 10 días, ya que si hubiese dicho 2 semanas o más, muy probablemente nos hubiesen devuelto a Buenos Aires. En cambio, con el mensaje que dio el Puma, Jorge nos permitió quedarnos y pasar al menos 2 semanas de vacaciones en el Calafate y sus alrededores. Hicimos de todo, desde un asado al pie de un riachuelo de aguas cristalinas derretidas de los glaciares cercanos, hasta la visita al impresionante glaciar Perito Moreno, una atracción turística que uno no se puede perder, nos tomamos fotos al pie de icebergs que la corriente había arrastrado hasta la orilla en uno de los brazos de los Lagos Argentinos. La indescriptible belleza natural de un área bendecida por la naturaleza. En las noches cenábamos en el restaurant del hotel, donde me envicie con una entrada que yo jamás había probado, la he visto en otros restaurants en otros países, se llama vitel tonѐ.

Esta entrada consiste de dos o tres rodajas de peceto, lo que en Perú, llamamos asado, con una crema encima, agria con leche y otros condimentos y un par de rodajitas de pepino curtido, una delicia. Ahora gracias al internet se puede buscar fácilmente y ver el peceto y el vitel tonѐ con mucha facilidad.

Qué vida que nos dimos esas dos semanas. Una noche ya después de la cena, al filo de las 10 de la noche al pasar por la recepción del hotel, vimos al encargado preparándose para ver una pelea de box por el título de los pesos completos entre el entonces imbatible Mike Tyson y el retador, el escurridizo James “Buster” Douglas. Entonces la pregunta no era si Tyson ganaría, sino en que vuelta noquearía a su oponente. Todos se fueron a dormir agotados de haber chivateado todo el día, menos el Puma y yo. Mientras se desarrollaba la ceremonia protocolar antes de la pelea, el Puma me pregunta: “Negro, te tomàs un Tía María” y yo le pregunto: “Y eso que es”, el Puma me responde: “Vos tomà nomas Negrito que te va a gustar”. Accedí, el encargado nos trajo dos copas grandes con un líquido parecido al café con leche y unos hielitos flotando, y vaya que si es agradable, es un bajativo.

Disfrutamos las tres primeras vueltas y Buster Douglas le resistía los embates a Tyson, pero en nuestra mente estaba que en cualquier momento Douglas se iría al piso; craso error, la pelea siguió hasta el décimo asalto y Douglas seguía en pie y atacando, en la vuelta doce, Tyson estuvo al borde del knock out, para entonces ya nos habíamos acabado una botella entera de Tía María.

Al terminar la última vuelta, Buster Douglas consiguió un resultado histórico de vencer por decisión unánime al hasta entonces invencible Mike Tyson. Unos días después nos hicimos cargo de la instalación de los equipos en el pozo, todo trivial y exitoso, pero esas dos semanas en el Calafate y sus alrededores quedara como uno de los eventos más inesperadamente excitantes que jamás me haya ocurrido. Hoy al ver las fotografías que guardo de ese evento, han pasado más de 25 años y me parece que fue ayer. Cuando se recuerdan las cosas lindas que a uno le suceden en la vida, siente que valió la pena vivir, valió la pena tener fe. Continuara…

(*)Pablo Alcántara es Ingeniero Electrónico, especializado en el área de Instrumentación Industrial en Pozos de Exploración Petrolífera. Trabajó para Minero Perú en Cajamarquilla en 1983, luego desde 1984 hasta 1998 trabajo para Baker Hughes Inteq en todo el planeta; 12 años como Ingeniero de Mud Logging y 3 años como Ingeniero de MWD. A continuación desde 1998 hasta principios del 2007 se desempeñó como Sub Gerente del Departamento de Electrónica de Diversified Well Logging en New Orleans-Louisiana-EEUU. Finalmente en Febrero del 2007 fue contratado como Drilling Specialist en la Cia Sondex LP en Houston-Texas EEUU, donde trabaja a la fecha.

La Ingeniería Electrónica en todas las Ramas Industriales – Parte XXV

Tuesday, December 22nd, 2015

Por Pablo Enrique Alcántara Vega*

La operación en Argentina se veía rutilante, además teníamos un trabajo en Chile y uno en Paraguay. Estando en Lima, nos llegó una llamada de emergencia para ir a Ecuador, teniendo en cuenta el incidente de la visa en Quito hacia casi un par de años, parecía una misión riesgosa. Jorge en Ecuador le prometió a Pepito, que él personalmente se encargaría que nada me sucediera. Cuando ocurrió el incidente de la visa, Jorge se encontraba en Rio de Janeiro y nadie fue por mí al Aeropuerto de Quito.

Esta vez Jorge estaba allí, me llevo a casa de Edwin el ingeniero ecuatoriano al cual había venido entrenando cada vez que nos encontrábamos. En el trayecto, Jorge me explicó la misión, el cliente era la petrolera Petro Canada teníamos una unidad standard con Rig Scan. Se encontraban en el pozo Diego y Guillermo como operadores y dos traineer ecuatorianos; ya estaban perforando y muy pocas cosas funcionaban.

Edwin era técnicamente capaz de resolver todos los problemas, pero su timidez y su alto nivel moral y su educación eran avasallados por la situación tensa. En el ambiente petrolero, tener un trato muy educado como el que tenía Edwin, puede ser contraproducente. Iría con la consigna de terminar el entrenamiento de Edwin y solucionar los problemas. Era Domingo, almorzamos en casa de Edwin y luego de acuerdo al plan de Jorge, saldríamos por tierra, el chofer, apodado “el mono” conduciría desde Quito, en la cordillera de los Andes hasta el Yuca en plena selva amazónica muy cerca de la frontera con Colombia, donde se encontraba el pozo de la Petro Canada. La bajada de la cordillera hasta la jungla amazónica es tortuosa, pernoctamos en Lago Agrio en plena selva.

A la mañana siguiente tomamos camino hacia el Coca, y no muy lejos, nos encontramos con un puesto militar, y un soldado de color que nos hace la señal para que nos detengamos. Como es zona fronteriza, hay mas patrullas militares que policiales. Me temblaron las piernas, nos pediría documentos y al enseñar mi pasaporte peruano, cualquier cosa podría pasar, yo venía en el asiento delantero y el mono conducía; se me ocurrió abrir la ventana justo al llegar donde se encontraba el soldado, antes que el dijera nada, le pregunte con marcado acento Quiteño “¿Oficial, este es el camino para el Coca?” Al clase le pareció muy cómico mi acento, puesto que no pudo disimular una sonrisa, simplemente extendió su mano señalando el camino hacia el Coca. Tuvimos suerte, no nos pidió documentos. Llegamos al Coca y luego de cruzar el rio nos encaminamos hacia el Yuca, un pueblito aún más humilde que el Coca. No muy lejos del Yuca se encontraba el pozo, ni bien llegamos, Guillermo con su típico y no simpático mohín me dio un listado de todo lo que no funcionaba. Hubiese hecho el listado de lo que funcionaba, para hacerlo corto.

Con Edwin hicimos una inspección, hablamos con los recogedores de muestras a quienes Guillermo usaba para hacer tareas para las cuales no estaban calificados, ni se les pagaba por eso, como cablear sensores o instalarlos o desinstalarlos. Ellos me confesaron que para ahorrar tiempo, al desarmar la unidad al final de los pozos, desconectaban los sensores de las cajas de paso y luego desmontaban las mismas y enrollaban el cable multiconductor alrededor de la caja hasta la unidad, una vez allí, amarraban las cajas a la unidad, hasta el pozo siguiente y que habían hecho eso varias veces En el pozo siguiente, se hacia la operación inversa y una vez re-instaladas las dos cajas en su lugar, se volvían a cablear los sensores a las cajas.

En todo ese proceso, Guillermo no tenía que ensuciarse sus manitos para nada. Solo hay un pequeño detalle en contra de este plan astuto; en la selva amazónica, todo lo que se deja a la intemperie se llena de humedad y luego de moho y oxido lo que provoca un pobre contacto eléctrico. Hubo que desconectar todos los cables de todos los sensores, cortar suficiente cable de las puntas para alcanzar la parte del cable que tenga el cobre limpio. Hubo que limpiar ambas cajas, sobre todo los contactos de los conectores donde se atornillarían los sensores y los cables del multiconductor. Eso nos tomó unas horas.

Luego ya en la Unidad, el cromatógrafo catalítico tampoco funcionaba, la computadora no booteaba, solo funcionaba la profundidad, el detector de gas total y las emboladas de la bomba. Notamos que el geólogo colombiano de la Petro Canada era un tipo muy simpático y alegre, lo cual era una patada entre las piernas para Guillo sobre todo cuando se aparecía en la Unidad – era su derecho – a revisar los datos que arrojaba el pozo, ni bien entraba y lo veía a Guillo, el colombiano decía con voz jubilosa “Pero que pasa viejo Willy” a lo que Guillo no respondía absolutamente nada pero por dentro tenía que dominarse al límite, porque, le disgustaba tremendamente ese apelativo.

La verdad que Guillo tenía un carácter muy difícil, bastante inadecuado y no acorde con el trabajo que había elegido desempeñar para ganarse la vida; se le notaba al borde del estallido, pero de alguna forma se dominaba, porque de ultima, el colombiano, en el pozo, venía a ser su jefe. En cuanto el colombiano se iba de la unidad con un: ”Alégrense de haberme visto, y nos vemos más tarde viejo Willy”, ni bien se cerraba la puerta, el viejo Willy estallaba con histeria, se sacaba el casco y lo tiraba contra el piso mientras vociferaba: ”Ya me tiene podrido con lo de viejo Willy, la puta que lo pario!!!” A lo que todos soltábamos la risa, eso lo irritaba aún más, pobre Willy, era un espectáculo verlo hacer el berrinche, menos mal que como el mismo decía, no iba a los pozos a ganar un concurso de simpatía, eso hubiese sido imposible para él, pero por lo menos podría mostrar cierta tolerancia.

En este como en todo negocio si se pretende que la gente sea tolerante con uno, uno debe ser tolerante con la gente. La otra alternativa era que el Guillo le hablara seriamente al colombiano y de hombre a hombre le dijera que no le agradaba que le llamaran viejo Willy, pero eso también parecía que era demasiado pedirle. En realidad era falta de conocimiento de parte del Guillo, cuando el colombiano decía “Viejo Willy” no lo estaba “cargando” esta expresión viene a propósito de un famoso futbolista colombiano de los años 70, Willington Ortiz a quien todos en Colombia, le llamaban con cariño “Viejo Willy” pero otra vez era demasiado para el Guillo.

Reparamos el cromatógrafo y la computadora, todo quedo funcionando perfectamente en menos de 48 horas. Le exprese al colombiano, mi deseo de regresar a Quito a la segunda noche, él me alerto que el sistema podría fallar en cualquier momento y tendría que regresar, y que de ultima dejara a Edwin en el pozo por unos días. Cuando se lo dije a Edwin, este e puso al borde de las lágrimas, no tenía aun el aplomo que yo había ganado para disciplinar su mente y quedarse en el pozo el tiempo que sea. A Edwin le estaba dando el síndrome del pozo y se moría por regresar a Quito. Chamullé al colombiano y acepto que me llevara a Edwin. Cuando nos estábamos preparando para irnos, el mono había hecho un arreglo con los cutineros y los traineers ecuatoriano para ir a tomar un trago al Yuca, donde dicen ellos que había un “night club”.

Puse todas mis cosas en la camioneta, le dije a Edwin que hiciera lo mismo, cuando Edwin notó que se subían los demás a la camioneta, le explique que antes de irnos pasaríamos a tomar un trago, entonces medio decepcionado dijo: ”entonces me quedo”, entonces me irrito mucho, fue la única vez que me calenté con él. Estaba tratando de mostrarle que en este negocio somos compañeros en todo momento, sus principios morales eran profundos, igual que los míos, pero no por eso, me tenía que aislar. Lo tome del brazo y le dije, “te quedas, y vamos a tomar un trago, luego regresamos y salimos de inmediato”, él obedeció. El “night club” del Yuca, como era de esperarse, era un hueco inmundo. Nos tomamos un trago, Edwin solo tomo una “Guitig” –un agua mineral ecuatoriana– nos devolvimos al pozo a dejar a los operadores y nos encaminamos de vuelta a Quito.

Si la bajada de la cordillera hacia la jungla fue dura, pues la subida fue aún más dura. Temía que nos parara el ejecito o un policía incorruptible, veníamos conversando y de pronto se le sale a Edwin que casi no tenía dinero; asombrado le pregunté:” y ¿cómo vas a coimear si no tienes dinero?, si nos agarra el ejército o la cana” a lo que Edwin respondió: “Jorge me ofreció 500 dólares más, pero yo le dije que tenía suficiente”. Tuve una visión de estar estrangulando a Edwin y el Mono arranchándolo de mis manos, pero me dominé y le aconsejé: “En este negocio, siempre llevas dinero demás, si alguien te pregunta si tienes suficiente, aunque tengas mucho, tu siempre di que no, que necesitas más. Tu nunca sabes cuánto más vas a gastar”.

Afortunadamente todo salió bien, no nos paró nadie, hice mi reporte, incluyendo todo lo que había observado de la instalación y lo que me habían comentado los recogedores de muestra. No le iba a gustar al Guillo, pero si no lo hacía, iba a volver a ocurrir una y otra vez. Me despedí de Jorge y me devolví para Lima, dos semanas después ya estaba subido en un vuelo de la Eastern rumbo a Ezeiza.

Así como Willy Zevallos, Edwin era un profesional impecable, pero para salir adelante hay que tener espíritu ganador, estar listo para tomar el comando cuando la circunstancia nos ponga en un callejón sin salida, no morir de rodillas; de otro modo alguien más lo hará y puede que ese alguien no tenga los principios o los escrúpulos que uno tiene, y abuse de su autoridad o su don de mando, o simplemente no sepa mandar y arruine cualquier propósito noble de tratar de hacer las cosas con profesionalismo y ética.Continuara…

(*)Pablo Alcántara es Ingeniero Electrónico, especializado en el área de Instrumentación Industrial en Pozos de Exploración Petrolífera. Trabajó para Minero Perú en Cajamarquilla en 1983, luego desde 1984 hasta 1998 trabajo para Baker Hughes Inteq en todo el planeta; 12 años como Ingeniero de Mud Logging y 3 años como Ingeniero de MWD. A continuación desde 1998 hasta principios del 2007 se desempeñó como Sub Gerente del Departamento de Electrónica de Diversified Well Logging en New Orleans-Louisiana-EEUU. Finalmente en Febrero del 2007 fue contratado como Drilling Specialist en la Cia Sondex LP en Houston-Texas EEUU, donde trabaja a la fecha.

La Ingeniería Electrónica en todas las Ramas Industriales – Parte XXIV

Thursday, November 8th, 2012

Por Pablo Enrique Alcántara Vega*

Cuando visite Argentina en 1984 como traineer y en 1985 ya como Ingeniero de Servicios, estaba tan novato que no disfrute mucho de la bondad de esta tierra. Andaba más concentrado en tratar de aprender pero a la vez pensando en volver a casa lo más pronto posible. Con la madurez que había logrado en mi estadía en África y Europa, mi trabajo se hizo muy placentero y pude disfrutar tremendamente de la gente, de mis compañeros los loggers, así como del personal de oficina. Pasaba 30, 35 hasta 45 días en Argentina y una o dos semanas en Lima.

La operación era intensa, había una Unidad en Chile, una en Paraguay, y 6 en Argentina, todos los equipos ocupados. Carlos y Rodolfo necesitaban constante apoyo, así a parte de mi, también iba Edwin de Ecuador, a quien yo había entrenado un tiempo atrás. Al llegar a Buenos Aires podía de inmediato captar la gran actividad que había. Viajaba de Lima a Buenos Aires por Aerolíneas Argentinas, Avianca, Lan Chile o Eastern. Alguna vez llegue a la oficina en el cruce de Maipú y Juncal justo después del almuerzo; ingrese silenciosamente y escuche a Jorge charlando por teléfono, disculpándose: “No Arturo, lo siento, no tengo como enviarte el Motor, el cadete anda por fuera, Yo tengo el motor aquí, lo estoy viendo, pero no tengo con quien enviártelo” justo en ese momento entro en el rango de visión de Jorge; ni siquiera tuve chance de decirle: “Como andas”, de súbito cambio el ritmo de la conversación con Arturo diciendo: “Pero, para, para, para, aquí hay alguien que lo puede enviar” y tapando la bocina del teléfono me hablo muy de prisa:”Che Pablo, llévate ese motor a Retiro, buscas por Transportes Chevalier y le das esta documentación, pero raja, que el autobús sale a las 4”. Salí “a los pedos” (rapidísimo) -como dicen los Porteños (“de voladas” como dicen los Chilangos)-. La estación de Retiro queda a 200 metros de la oficina, pero había que caminar un extra hasta la oficina de Transportes Chevalier.

Mientras estaba en Buenos Aires de Lunes a Viernes la labor era intensa, yo me divertía igual pues si regresaba temprano al hotel no tenía mucho que hacer, los fines de semana eran distintos, tenía un programa que incluía carreras de caballos en Palermo o San Isidro, visitas a la Bombonera a ver al Xeneise (Boca Juniors) o al Monumental a ver al Millonario (River Plate), alguna vez fui a cancha de Atlanta a ver al Bicho de la Paternal (Argentinos Juniors) por entonces con un gran equipo. Largas caminatas por Calle Corrientes, Nicolás Alem, Córdova, Lavalle, Florida, La Estación Ferroviaria de Constitución, Once, etc., etc. A menudo me encontraba con loggers Peruanos que estaban de paso, ya sea de entrada o de salida. Recuerdo juergas memorables con Jorge Soto, Ernesto Candela, Luis Alegría – El Conde – y otros. Esos primeros meses de 1989 la pase en el “Gran Hotel Argentino” en Pellegrini, casi en el cruce con Rivadavia.

Una tarde encontré allí a Duncan, un poco incomodo, pero con su típico acento británico, caballeresco y su humor incomparable, me contaba de su frustración. Duncan solía mover las manos cuando dialogaba, al parecer había pedido que lo cambiaran de habitación porque no le satisfacía la que le habían dado. Me contaba que el gerente del hotel le explico que no podría darle otra, y me decía: “El gerente del hotel me dijo que ellos tienen la suite presidencial, luego viene la clase ejecutiva, luego la clase turista, luego la clase media-baja, clase baja y por último, la clase Exlog”. De seguro que no fue así la explicación, pero así era Duncan de talentoso para hacer reír.

Estando en Lima, Pepito me comunico que pronto tendría que ir para Buenos Aires a un trabajo importantísimo para la Shell, recuerdo que era Agosto de 1989. Al llegar, Rodolfo me facilito un manual de Vissulogger, el sistema de adquisición de datos de Totco que Yo no había visto jamás. Rudolph me dijo que no me preocupara, que en el trabajo estaría Fidel Ituarte, que él conocía todo de ese sistema. Me puse a leer el manual hasta que llego mi compañero de viaje para esa aventura, Christian Hoffman. Iríamos por tierra saliendo de Retiro a eso de las 8 de la noche para llegar a Tostado, Provincia de Santa Fe a eso de las 6:30 de la mañana y de allí por camioneta hasta un pueblito recóndito llamado Villa Minetti, muy cerca de allí se encontraba el pozo de la Shell.

Al llegar al pozo, encontré a Fidel desempacando cajas de cajas con equipo dentro. El sistema de adquisición de datos del Vissulogger, era una caja de acero inoxidable grande y pesadita mas otra no muy grande con el computador. Originalmente el Vissulogger fue diseñado para operar en los Taladros, para controlar el pozo, sin necesidad de cabina de MudLogging, de allí su robustez. Se encontraba también allí, el geólogo de la Shell, Stanley, cordobés él y que unos años atrás había postulado a un puesto como mudlogger en Exlog y Adolfo lo había rechazado porque no le pareció suficientemente ideal para el cargo.

Que paradoja, Adolfo lo rechazo y la Shell lo contrato, al mejor cazador se le va la liebre. Demás está decir que tanto Stanley como el Superintendente del pozo eran muy estrictos. El Superintendente del pozo Mr. Ackermann era alemán, y no se le escapaba ningún detalle, Yo ya le conocía de la operación en Lima. Duncan se refería a él como “Mr. Fuckermann”. Duncan era único. Mientras ayudaba a Fidel a desempacar, encontré el teclado del computador del Vissulogger, una caja tosca a prueba de explosión, no pude evitar comentarle a Fidel: “Fidel, mira, el teclado, en la foto se veía más pequeño”; Fidel no sabía donde meter la cara, entonces no me dijo nada, pero cuando se fue Stanley, me dice: “Negro, que estás haciendo, Yo acababa de decirle a Stanley, que tú eras un experto en Vissulogger y me decís que nunca habías visto el teclado”. Yo le respondí en porteño: “Yyyyyyyyy, que se Yo, que iba a saber que habías hablado con él”.

Al empezar a probar los equipos, tropezamos con el mismo problema que semanas atrás describiera Oscar, el cordobés por la radio en Buenos Aires, no pudo calibrar el peso sobre la broca, el sensor estaba bien, era algo en el sistema. No me quedo otro remedio que levantar la placa que cubría los cables que llevan las señales desde la entrada de los sensores hasta el computador. Al levantar la placa vimos la fuente y una maraña de flat cables – o ribbon cables – y vimos sin lugar a duda un par de ellos quemados, me toco separar los cables quemados y puentearlos, cada ribbon cable estaba compuesto por 18 cablecitos pegados en paralelo. No se lo pudimos ocultar a Stanley, que de inmediato llamo a su jefe en Buenos Aires y este a su vez se quejo a nuestra oficina en Maipú.

La Shell es famosa por pagar muy bien por los servicios que se le prestan, pero se queja muy severamente cuando siente que no se le esta ofreciendo lo mejor, seguramente amenazaron con sacar la Unidad o pidieron que la reemplazaran. No tuvimos alternativa, había que desmontar la caja del sistema de adquisición de datos. Sacamos adelante el sistema, Fidel andaba caliente por la deficiente preparación de la Unidad. Mientras desempacaba un monitor de video, le pregunte: “¿Che Fidel, probaste este Monitor?” el me respondió:” Tiene un sticker que dice ‘Tested Agosto 1989’ “; Yo le respondí: “Si” y el de inmediato me dijo: “No funciona”. Me reí, creí que bromeaba; lo probé y efectivamente, no funcionaba. Más adelante ya mas involucrado con la actividad de los Ingenieros me di cuenta porque las cosas estaban así, y no era todo responsabilidad de ellos.

Comenzó ‘la perfora’ a todo vapor, Stanley pidió las muestras de cutting con muy estrecha frecuencia y llegado a un punto, simplemente Fidel y Christian colapsaron, Stanley las empezó a pedir un poco mas espaciadas. Esos primeros días fueron duros, apenas si dormíamos, pero luego se arreglo, hasta que una mañana en que llego a la Unidad y encuentro a Fidel como loco tratando de resolver un problema, no atino a decirme nada, ya estaba Luis Alegría en el pozo y con su hablar serio, sin dirigirse a mi, dijo:”Lo que sucede es que el Bristol (Sensor de profundidad) ha perdido linealidad y Pablito tiene que arreglarlo” Eso me calentó mucho a mi también, tan solo le pregunte: “¿Sabes tú lo que tiene que pasar para que ese sensor pierda linealidad?” y salí en busca de solucionar el problema. Fueron momentos tensos, pero aun en esa ofuscación, de pronto vi el motivo, todos pasaban por allí y nadie lo había notado.

Fidel no quiso hablar conmigo, cuando le dije que ya sabía dónde estaba el problema me puteo, entonces, yo también lo putie – fue la única vez que nos enojamos el uno con el otro – . La aguja del Bristol hacia la pendiente por un par de minutos y de súbito se levantaba, como si estuvieran sacando tubería, pero en realidad seguían perforando. La manguera neumática que habían corrido hasta el pie de la torre de perforación y que conectaba la botella del Bristol con el panel de la unidad, estaba siendo estrangulada periódicamente por la vibración del standpipe durante la perforación, jale suficiente manguera y la corrí fuera del rango del standpipe, y se acabo el problema.

En esos momentos no me daba cuenta, pero sin darme cuenta había agudizado mi instinto por encontrar soluciones, la confianza en mis conocimientos que aprendí en el África hacia que cada vez que “tirara los dados salieran solo onces y sietes”. No me sentía así, pero estaba como iluminado. Fidel y Yo volvimos a hablar con calma y me dijo que pronto nos volveríamos para Buenos Aires.

Salimos de Villa Minetti hacia Tostado, esperamos el Autobús a Buenos Aires, por el camino me comentaba que otros operadores Peruanos que habían venido a Argentina, habían dejado mucho que desear y que Yo era distinto. Me sentí muy alagado, pero a la vez comprometido. Me di cuenta que Fidel era como Yo, nos gustaba lo que hacíamos y estábamos orgullosos de nuestro trabajo. Nunca nadie nos lo dijo, pero juntos seriamos capaces de encarar cualquier misión. Intercambiamos información personal, le hable de mis hijos, al parar en Rosario compro un juguete – un autobús de juguete de la misma línea que nos llevaba a Buenos Aires – para que se lo llevara a mi hijo. Al llegar a Buenos Aires, Jorge aun estaba golpeado por la puteada que les había dado el cliente unos días atrás por lo de los cables quemados y decía:” Los superman del campo lo pueden todo, los chantas de la oficina somos unos pelotudos”. De todas formas se consiguió lo que se quería, teniendo en cuenta lo difícil del cliente. Fue una aventura linda, Agosto de 1989, parece que fue ayer. Continuara…

(*)Pablo Alcántara es Ingeniero Electrónico, especializado en el área de Instrumentación Industrial en Pozos de Exploración Petrolífera. Trabajó para Minero Perú en Cajamarquilla en 1983, luego desde 1984 hasta 1998 trabajo para Baker Hughes Inteq en todo el planeta; 12 años como Ingeniero de Mud Logging y 3 años como Ingeniero de MWD. A continuación desde 1998 hasta principios del 2007 se desempeñó como Sub Gerente del Departamento de Electrónica de Diversified Well Logging en New Orleans-Louisiana-EEUU. Finalmente en Febrero del 2007 fue contratado como Drilling Specialist en la Cia Sondex LP en Houston-Texas EEUU, donde trabaja a la fecha.

La Ingeniería Electrónica en todas las Ramas Industriales – Parte XXIII

Tuesday, April 10th, 2012

Por Pablo Enrique Alcántara Vega*

Tanto en la oficina como en la familia tuve un recibimiento de héroe, se venían las fiestas de fin de año y hable con Pepe de la posibilidad de volver a África en Febrero, el me dijo que Felipe vendría a Lima en unos días a pasar la Navidad y que lo podría charlar con el mismo.

Así fue, una vez más tenia frente a mí a Felipe Aramburu, fui al grano y le explique lo importante que era para mí regresar al África. Felipe, zorro viejo, con su educación y hablar atildado, me dijo algo que no era necesariamente cierto, pero le valió para llevar la conversación a donde le convenía, después de todo no era gerente regional por que sonreía lindo.

Felipe dijo que ya había tenido comunicación con Windsor y que le habían dicho que la operación en la Costa Occidental del África se había bajado, pero que le tendrían al tanto de cuando subiera para hacerme llegar una proposición, también dijo -y coincidía con lo que había escuchado en la Costa Occidental del África- que la operación de Far East -Lejano Oriente- estaba repuntando, que se había iniciado una operación inmensa en China Continental, Indonesia, Malasia y Australia y que había una muy buena posibilidad que se me enviara a Singapur o Perth en Australia para ayudar a esas operaciones. “¿Te gustaría ir a Far East?” dijo.

Felipe era un experto en esto del chamullo, y con ese dialogo aplaco mi entusiasmo de forzar el regreso a Gabón. Por último dijo Felipe, que por ahora se me necesitaba en la Operación de Argentina, cuanto antes, primeros días de Enero y me felicito porque se me había concedido un aumento 18% aparte del aumento por costo de vida –eso llego a aumentar hasta 60% mensual, en la época en que Alan García, había perdido por completo el control de la economía- . Me dejo sin reacción, entre promesas y aumentos Felipe había cubierto la “apuesta”, me quedaría y no forzaría irme.

Un par de meses antes, Ángel había forzado la salida, renunciando a la oficina de Lima, solicitando una visa de residencia a Canadá y yéndose a Milán, donde fue recibido ya como empleado libre, sin dependencia de Houston. A mí me falto valor para hacerlo, de otro modo me hubiese ido a vivir a Europa, África o Medio Oriente a principios de 1989.

El famoso golfista Americano, de color, Tiger Woods dijo alguna vez: ”Somos el resultado de nuestras decisiones”. Pues decidí quedarme, recibir el aumento y apoyar a la operación de Argentina.

El ir a trabajar otra vez a la Argentina, donde había estado en entrenamiento en Abril de 1984 y trabajando en Febrero de 1985; me era atractivo, pues Yo mismo no había quedado muy satisfecho de mi rendimiento, en el verano de 1985 en que no estaba bien preparado. Mas esta vez venia fogueado y preparado técnica y mentalmente para resolver cualquier problema de la Unidad más sofisticada que tenían en Argentina, ellos no lo sabían, entonces disfrutaría con mi exhibición, algo así como golear a Boca en la Bombonera, pintarle la cara a River en el Monumental, o pasar por encima al Rojo en Avellaneda, como golear al Pincha en La Plata o a Racing en El Cilindro, hablando en términos futbolísticos. La idea era tentadora, además me encanta Argentina, es una tierra muy acogedora.

Mas mientras volaba hacia Ezeiza, me afloraron las dudas, ¿podría rendir lo mismo que en África? teniendo en cuenta que allí había repuestos por doquier y en Argentina escaseaban? ¿Podría resolver sin ese “pequeño” detalle?. No es malo, ni negativo dudar, entonces no lo entendía, no importa que tan diestro se es en una actividad, tener dudas es el incentivo para aprender más y superarse.

Hacia 4 años que no iba a Buenos Aires, algunos loggers ya no estaban, Tato, El Cholo Navarrete, Di Pierro, Daniel, etc. otros se habían quedado como Fidel, Enrique y El Puma y habían llegado nuevos como Christian, Fabián Gutiérrez, Carlos Segui, Arturo, José Benito, etc. Eric seguía de Gerente, Jorge en Operaciones y Adolfo en la parte técnica.

En mi primera misión en Febrero de 1989 fui enviado a Rio Grande en la Provincia de Tierra del Fuego, que queda cruzando el Estrecho de Magallanes, el último pedazo de tierra antes de alcanzar la Antártida. Allí la Occidental Oil Company tenía unos trabajos. Fabián Gutiérrez me fue a recibir al aeropuerto de Rio Grande al llegar a la Unidad, tuve el placer de conocer a unos de los mas populares loggers, cordobés el, al igual que Fabián, Hernán Lanza Castelli. Hernán me informo que la Unidad había llegado con muchos problemas, el Cromatografo, la profundidad, el RPM, el Aire acondicionado, etc.

Dura prueba para mi aprendizaje en África y el aplomo que había ganado, pero tener a Hernán de Capitán de Unidad, fue sin duda de gran ayuda, porque a diferencia de otros loggers que pronto entran en pánico y luego de un par de horas, empiezan a meter presión con preguntas que no ayudan como “Te falta mucho para que termines de reparar el Cromatografo, porque estamos perdiendo información”, pues Hernán me dejo laburar tranquilo, luego de un día de trabajo, sin ponerme ninguna presión, se dirigió a Fabián y le dijo: “Che Faaaabian, porque no te prepaaaaras unos maaaatiensos” -se refería a que cebara el mate-, con su clásico acento cordobés. Y unas horas después cuando yo empezaba a preguntarme, en qué momento Hernán empieza a preguntar por los equipos, se refirió de nuevo a Fabián diciendo “Tiempo que no hacemos un asaaadito, no?”.

Esos primeros días dormíamos en un hotel que quedaba muy cerca de la playa. Como estábamos en verano y muy cerca del polo, la oscuridad de la noche apenas si duraba un par horas o algo así, lo cierto es que a las 10 PM que nos íbamos a dormir, estaba soleado y a las 7 AM, que nos levantábamos estaba también soleado, no me quede para comprobarlo, pero lo mas probable es que anocheciera apenas un par de horas de 2 a 4 de la mañana o algo así. Algo que me llamo poderosamente la atención fue el efecto de la marea. A las 10 PM que nos acostábamos, podía ver la orilla del mar, allí nomas a unos metros del hotel, mas en la mañana al despertar la orilla del mar estaba muy alejada “mar adentro” como a un kilometro del hotel.

Volviendo al tema de la Unidad, resolví todos los problemas en un par de días, para el cuarto día ya estaba en condiciones de devolverme a Buenos Aires, Adolfo insistió en que trajera conmigo una computadora, que se había enviado a la Unidad antes que Yo llegara, para reparar la que estaba corriendo. Al llegar al Aeropuerto y querer meterla en equipaje, no me dejaron, pues tenia que hacer un trámite adicional, ya que Rio Grande es una Provincia que tiene un trato diferente de las demás, en cuanto a impuestos se refiere. Fabián me prometió que él lo resolvería y la enviaría por avión en carga al día siguiente.

Al llegar a la oficina de Buenos Aires, Adolfo se enojo mucho por que no traje la computadora conmigo, no le importo mi explicación y hasta sugirió que Yo lo había hecho premeditadamente -nada más ridículo- ya me habían hablado de su carácter corrosivo. Conocí a los dos Ingenieros jóvenes -ya no estaban los que había conocido en el ’84 y ’85– Carlos, el jefe del departamento y Rodolfo, ambos excelentes profesionales, por la gente que conocí, me convencí que la educación en Argentina es muy buena.

Una mañana que llegue a la oficina encontré a Fidel, no lo veía desde aquel encuentro en Malargue en Mayo de 1984, en que ambos éramos recién llegados a la Compañía. Se había convertido en el logger más diestro con los equipos. Cada unidad tenia instalada una radio que se enganchaba con la oficina en Buenos Aires; un logger llamado Oscar, con marcado acento cordobés, se contacto ese día muchas veces con Fidel, para revisar la calibración del sensor del Peso del Gancho, lo intentaron una y otra vez, sin éxito.

Llego la hora del almuerzo y fuimos Jorge, Adolfo, Fidel, Carlos y Yo, por el camino, con su clásico mohín obsesivo y dramático Adolfo dijo: “No puedo entender Jorge, como este muchacho Oscar no puede calibrar el Peso del Gancho” –sus palabras sugerían que Oscar no estaba poniendo, todo lo que tenia que poner para resolver el problema-, a lo que Jorge respondió: “Es lo que Chhho te digo Adolfo, desde que Chho me retire, no ha salido un Geologo (logger) de mi categoría, vos te acordas nuestros tiempos, vos eras el preocupado, y chho el histérico” -antes de trabajar en oficina Adolfo y Jorge trabajaron en el campo con mucho éxito-, de la forma que Jorge lo dijo, a Carlos y a mi que veníamos detrás, nos causo gracia.

En ese momento, Yo no estaba muy al tanto cual era el problema. Luego me di cuenta que dado que la operación de Argentina era tan cara, se estaban usando dos tipos diferentes de sistemas de adquisición de datos, el Gemdas, original de Baker y el Visulogger que era más simple y pertenecía a Totco. El problema en la Unidad de Oscar era en uno de estos Visuloggers que yo no conocía, pero Fidel si, y muy bien. Unos meses después descubriría que no había ni error, ni dejadez de parte de Oscar, simplemente el sistema de adquisición de datos tenía los cables de señal quemados.

Me enviaron a mi siguiente misión a una Unidad que se encontraba en el norte de la Provincia de Neuquen en un campo petrolero conocido como Filo Morado, un logger fue por mi al Aeropuerto de Chos Malal en cuanto me contacto, llamamos al pozo para confirmar con el Capitán de la Unidad, este le instruyo al logger que me recomendara que llevara al pozo algo para tomar, llevamos un cajón de cerveza y una botella de Cognac San Juan, que tiene poco que envidiarle a un Napoleón o un Martell.

El clima estaba extremadamente frio, al anochecer, al llegar al pozo, ya oscuro, la temperatura rondaba los 0 grados centígrados, las puertas de la Unidad estaban abiertas. Vi algo inaudito, el personal de la compañía perforadora en el piso de perforación así como el engrampador a 35 pies de altura, allá arriba en la torre de perforación, tenían balones de gas con un quemador, para calentarse un poco el cuerpo, teniendo en cuenta que el pozo puede estar liberando, gas en cantidad suficiente para explotar, con la llama del quemador, esa acción de tener los quemadores allí, era altamente riesgosa.

Me contaba el capitán de la Unidad, Bern, que ya había pasado que se habían incendiado, equipos de perforación en circunstancias similares. Cierto que el frio era insoportable, pero la seguridad debería ser prioridad. Resolví el problema muy pronto, pensaba quedarme un poco mas, pero llamaron de otra Unidad cerca de Malargue – Provincia de Mendoza y pidieron que me enviaran cuanto antes. El logger me llevo de nuevo a Chos Malal y preguntamos por un autobús que fuera a Malargue, pues no había ninguno, sino hasta dentro de tres días, averiguamos con el administrador del restaurant del pueblo -Chos Malal es lindo, pero no es muy grande– y este nos dio la solución, aquella noche pasaría un camionero a dejar mercadería y seguiría rumbo a Malargue. Al llegar, charlamos con el y accedió a llevarme por una propina.

Salimos como a las 11:30 de la noche de Chos Malal, Yo estaba muy agotado, el camionero me invito a que me recostara en una camita que tiene en la parte alta del respaldar de su asiento. Me quede dormido por un par de horas antes de darme cuenta que el camión estaba parado a un costado de la carretera, corrí la cortinita y vi al camionero con su botella de gas, su quemador calentando la pava (una teterita) para cebar mate, a las 3:30 de la mañana, tomar mate es una ceremonia de mas de uno, así que me levante y acompañe al camionero tomándome unos “matiensos”, luego proseguimos nuestro camino hasta llegar a un paraje llamado Bardas blancas, ya casi amanecía y allí me estaba esperando otro logger para llevarme al pozo, allí conocí al capitán de la Unidad, el famoso Puma Descarregas.

Tenía problemas con el gas, había by-paseado el sistema de adquisición de muestra parcialmente y no se acordaba como estaba originalmente, así que el panorama no pintaba bien, el síntoma era que aplicaba carburo a la trampa de gas para confirmar que los detectores de gas estaban funcionando eficientemente y en vez de generar picos de gas inmensos como era de esperarse, generaba unos picos pequeñitos, que le hizo pensar que había una fuga interna en la Unidad en alguna parte, entre la sección de succión de la bomba de vacío o entre la bomba y los equipos de gas.

Ya estaba claro, serian las 10 de la mañana, por suerte no estaban perforando, cuando en ese lance de estar buscando la fuga de muestra y tratar de reconstruir los bypases que había hecho el Puma, de repente de quebró el conector rápido que lleva agua a la Unidad y el agua empezó a caer a borbotones por todo el equipo eléctrico y el transformador, raudamente el Puma desconecto la energía de la Unidad en el equipo de perforación antes que ocurra un cortocircuito o alguno de nosotros se electrocute.

Secamos todo con aire y limpiamos todos los equipos incluida la computadora, al abrirla solo se veía un manto de polvo milenario. Le hicimos un mantenimiento completo a la Unidad y volvimos a instalar la energía, nada se había quemado, suerte del campeón. Volví al problema original, encontré la forma como volver a configurar todo el sistema como estaba originalmente y me di cuenta que al taponear la salida de muestra de gas de la Unidad, y esperar unos segundos, la etapa de succión de la bomba se colapsaba como era lógico, pues le estaba tapando el único sitio posible por donde podía succionar, seguí la manguera que va de esa salida hasta la entrada al deshumedecedor y siguiendo el mismo procedimiento, la succión de la bomba luego de unos segundos se colapsaba, síntoma que el problema no estaba en la unidad, finalmente al llegar a la trampa rectangular de gas pude notar como el conector estaba completamente enroscado, pero no estaba firme, al desenroscar el conector y mirar su parte interna pude ver el motivo, el conector no tenia gasket (sello o anillo sellador de plástico). Le pusimos uno y lanzamos carburo a la trampa y esta vez ambos detectores de gas registraron inmensos picos de gas, luego hicimos un asado y todos contentos, empezaba a darme cuenta que mi destreza y rapidez mental en los problemas sencillos –que muchas veces son los mas difíciles de solucionar– había mejorado notoriamente.

Me sentí muy satisfecho, me quede con ellos un día más y luego el Puma le dijo al logger que me llevara a San Rafael, unas millas al norte de Malargue para de allí irme a Buenos Aires. San Rafael es otra ciudad muy acogedora, con muchos arboles y áreas verdes que asemeja los campos de Francia. Mi incursión, no pudo empezar mejor, pero la operación de Argentina estaba llena de retos, uno tras otro.

Alguna vez Johan Cruyff, un holandés calificado como unos de los mejores futbolistas de todos los tiempos dijo: “Uno no vale por lo que fue, sino por lo que es”, tenía que seguir superándome para vencer los retos que vendrían en las próximas semanas en una operación tan difícil como lo era la operación de Argentina. Regrese a Buenos Aires al hotel que tenia designado, el Gran Hotel Argentino, que queda en Pellegrini, muy cerca del cruce con la Avenida de Mayo. Continuara…

(*)Pablo Alcántara es Ingeniero Electrónico, especializado en el área de Instrumentación Industrial en Pozos de Exploración Petrolífera. Trabajó para Minero Perú en Cajamarquilla en 1983, luego desde 1984 hasta 1998 trabajo para Baker Hughes Inteq en todo el planeta; 12 años como Ingeniero de Mud Logging y 3 años como Ingeniero de MWD. A continuación desde 1998 hasta principios del 2007 se desempeñó como Sub Gerente del Departamento de Electrónica de Diversified Well Logging en New Orleans-Louisiana-EEUU. Finalmente en Febrero del 2007 fue contratado como Drilling Specialist en la Cia Sondex LP en Houston-Texas EEUU, donde trabaja a la fecha.

La Ingeniería Electrónica en todas las Ramas Industriales – Parte XXII

Tuesday, September 20th, 2011

Por Pablo Enrique Alcántara Vega*

Después del Rig up en la Sedco Forex I, los trabajos vinieron en cascada y las semanas fueron pasando. Aprendí sobre muchos equipos, que no había tenido oportunidad de ver en Sudamérica, empecé a disfrutar del trabajo, me comunicaba con mi familia en Lima, cada dos semanas.

Una tarde Mick me dio una lección de honestidad, me llamo a su oficina y me dijo que se estaba por cumplir la mitad de mi asignación y que de acuerdo al contrato que Yo había firmado con Windsor, Yo debía tomar dos semanas de descanso en Roma, la Capital Italiana, entonces recordé efectivamente que mientras llenaba las preguntas del contrato, se me pregunto a donde quería Yo ir, a pasar mi descanso luego de 3 meses de asignación, y Yo había puesto –lo hice solo por completar la forma– Roma, Italia. Mick me explico que el pasaje Port Gentil, Libreville – Paris – Roma – Paris – Libreville – Port Gentil por 2 semanas, lo pagaría Exlog Windsor y la estadía en Roma, la pagaría Yo. Con lo bien que me estaba yendo, no quise interrumpir mi concentración y le dije a Mick que me sentía a gusto y que no tomaría el descanso y si fuera posible, que en vez de regresar a Lima el 15 de Diciembre como decía el contrato, pudiera regresar el 1 de Diciembre. Mick hizo algo que no hubiese visto jamás, en ninguna oficina de Exlog en Sudamérica, cogió el teléfono de inmediato y llamo a Ian Ryding en Londres –Port Gentil y Londres están a la misma hora- y resolvió, y luego de colgar, me dijo, es un hecho, puedes volver a Lima el 1 de Diciembre.

En Sudamérica cualquier gerente me hubiese dicho: “ Ok Pablo, en cuanto me llame mi jefe yo te confirmo, sino es mañana, ya será la próxima semana”. Luego me retire, unos minutos después Mick me volvió a llamar y me dijo algo más que me convenció que estaba en el sitio correcto, Mick me pregunto qué quería que el hiciera, con el pasaje Port Gentil – Roma – Port Gentil, que si Yo quería me lo podía dar en efectivo, Mick hizo un cálculo, pero luego me dijo que lo consultaría con la agencia de viajes para tener una cifra más justa. En Sudamérica, ese derroche de honestidad y “juego” a favor del empleado, no se ve muy a menudo. Los ojos se me llenaron de lagrimas –es un decir– conmovido por la honestidad de Mick, que rubrico: “Ese pasaje es tuyo, tu puedes hacer lo que quieras con el”. Dos días después me dio un cheque del City Bank por el valor del boleto de avión a Roma ida y vuelta en Francos Franceses. Me jure en ese momento que haría lo imposible por quedarme a trabajar para Windsor, donde sentí que se me trataba como un profesional, en todos los aspectos.

Mick me invito a su casa a almorzar un par de veces, allí me presento a su esposa, la encantadora Allison y a su niña de tres años, me conto que cuando trabajaba de Logger en la Costa Atlántica de Norteamérica, en lo que conocemos como la Península de El Labrador, no muy lejos donde a principios del Siglo XX se hundiría en su viaje inaugural el White Star Titanic que cobro la vida de más de 1,500 personas; había trabajado con Rogelio Miranda y con Alfonso Egoavil, a quienes había conocido en Perú.

Aquella noche el fluido eléctrico fue cortado, por un paro de los empleados de la planta eléctrica que exigían que se les re-instalara su salario, pues el Presidente Bongo se los había rebajado. Los empleados habían tomado la planta y se habían atrincherado. Pasadas las 9 de la noche, con todo Port Gentil a oscuras, llego de Libreville un contingente de 30 soldados, del glorioso ejercito de la Republica de Gabón, forzaron las puertas de las instalaciones y a garrotazo limpio, sin hacer un solo disparo, desalojaron a los empleados rebeldes. La energía fue re-instalada de inmediato.

Cuando regresaba de altamar, a menudo me iba a un restaurant vietnamita muy elegante, que estaba en el centro de Port Gentil, frente a la Playa donde hay un hotel, muy lindo llamado Meridian, donde muchas veces se alojaban los Loggers nuestros, que recién llegaban o se iban de Port Gentil. No todos los Loggers que venían eran británicos, llegaron 2 egipcios, 2 yugoeslavos, un Irlandés, etc. Ellos me contaban que un desayuno en el Meridian costaba el equivalente a 50 dólares americanos!!!

Fue una experiencia estupenda, en Noviembre Mick tomo vacaciones. Antes de irse me dijo que para cuando el volviera Yo ya no estaría y que ya había hablado con Windsor para que arreglaran con Houston para tomarme por 6 meses más, empezando en Febrero de 1989, que hablara con mis jefes en Houston, para que me dejaran venir de nuevo. Mientras estaba de vacaciones, vino de Europa un ex logger Ingles para cubrir el puesto de Mick, el me envió a mi última asignación antes de devolverme a Londres, y fue muy excitante, pues era un tipo de Rig en el mar, en el cual Yo jamás había estado, se trataba de un Tender, que es un barco flotante que contiene las piletas de lodo y los generadores y se conecta a una plataforma fija que contiene el taladro, y se comunican a través de una escalera inmensa con una rueda que compensa el movimiento de la marea, la escalera es ancha y tosca, los Británicos la llaman el “Widow maker” (El hacedor de viudas), las calmadas aguas de la costa Atlántica Africana no permitían que hubiese mucho drama para treparse a la escalera y subir al taladro, pero en aguas agitadas, efectivamente esa escalera yendo y viniendo, parecía un “Widow maker”, muy peligrosa, no solo en la trepada sino también durante la subida. Los manguerotes portando lodo de entrada y salida del pozo se conectaban con inmensos “quick connectors” (conectores rápidos), de modo que si la marea se ponía riesgosa y había posibilidad que el Tender impactara contra la plataforma fija, los manguerotes se desconectaban con facilidad. La ventaja del Tender era que se podían perforar varios pozos direccionales desde el mismo punto y alternar con otras labores mientras el Tender se dedica a otras plataformas, ahorra tiempo y dinero, estaba a cargo de la Francesa Elf.

En este pozo, otra vez vi algo raro, que no se ve en Sudamérica, celebrando el éxito de la Perforación, trajeron una cena rutilante con vinos de pedigrí y exquisitos platillos franceses, una mesa larguísima con un gran mantel blanco, una cena de lujo en medio del Atlántico. Tuve que hacer más de la mitad del Rig Up solo, los Loggers llegaron al tercer día y lo completaron, como ya me tocaba devolverme a Europa, me enviaron a un relevo, un joven Ingeniero británico, John Allen, a quien no pude conocer pues al momento que la canastilla me saco del tender, la otra canastilla lo llevaba a el hacia el tender.

Al volver a Port Gentil, fui al City Bank y cambie todo mi dinero de Francos CFA, la moneda que se usa en esta parte del África, por aquel tiempo 1 Franco Francés equivalía a 100 Francos CFA, mientras que 1 dólar era 5 francos franceses, es decir que 1 dólar era como 500 Francos CFA, Yo había juntado una buena cantidad de lo que ahorre de las comidas y del pasaje a Roma me dio que Mick.

Era un sueño habían pasado casi 6 meses, al llegar a Libreville vi una escena espectacular una flotilla de 7 Jumbos 747 de la Air Gabón alineados, uno de ellos me llevo de vuelta a Paris, con escala en Marsella. Allí cambiamos a British Airways directo a Londres. Ya más canchero con el ingles, llegue por segunda vez a Heathrow, llame a Slough Taxi y le dije en Ingles Londinense que era de Exlog y que necesitaba un servicio para ir al Datchet Mead, el muy hijo de puta de la radio, en vez de decirme “outmi otside” dijo “outmi in do lost poivmont”, me quede otra vez confundido, de que “poivmont” me estaba hablando, salí del concourse y me puse a pensar, y luego de unos minutos pude descifrar lo que me quiso decir el tipo de la radio, el dijo, ya en ingles americano “wait me in the last pavement” (espéreme en la última línea de vehículos). Son cosa seria los londinenses con su acento.

Ya en la oficina, Ian Ryding me enfatizo que durante mi estadía en Windsor, Exlog pagaría el House Hotel, pero que las comidas me las tenía que pagar Yo. Igual cuando estuve en Junio, Exlog me daba 8 libras (como 16 dólares, según el cambio) diarias para comer, el Fish and ships costaba 6 libras con 50 peniques, pero lo dejaba a uno satisfecho por el resto del día.

Luego en el despacho de Steve Pembury, luego de darme mis 6 cheques, Steve pregunto que iba a hacer con ellos. Yo pensando en volver a Europa o seguir viajando por otros lugares del planeta pensé en abrir una cuenta internacional en un Banco que trabaje a nivel mundial, como es el caso del City Bank, Steve me consiguió la dirección de la agencia principal del City Bank en el centro de Londres. Fui a averiguar y la recepcionista muy amable me explico que para abrir una cuenta internacional debía hacerlo con un mínimo de US $ 25,000 dólares, Me dejo helado, además me advirtió que me comprometía a mantener la cuenta con esa cantidad como mínimo de otro modo me cobrarían, mantenimiento de cuenta, algo así como 100 dólares por mes….JA! Le agradecí a la señorita por la información y me retire. Me devolví a la oficina y le conté a Steve, el había averiguado que para abrir una cuenta en el Barclays, uno de los Bancos, sino el Banco más importante en el Reino Unido, Yo debía tener un garante que tenga pasaporte Británico, y eso era muy riesgoso.

Me arrebate y le dije a Steve que se comunicara con mi gerente en Houston y que el pusiera una solución, Steve una vez más, no me hizo drama. Es más, me hizo un plan, para el día siguiente, para coordinar las horas ya que Houston esta 6 horas atrás de Londres, de modo que pudiéramos charlar los tres. Así fue, esperamos a las 2:30 de la tarde hora de Londres, 8:30 AM hora de Houston y luego de una breve discusión, intercambio de información se me abrió una cuenta en el Texas Commerce Bank de Houston y se deposito el dinero allí, al final fue más fácil de lo que yo había pensado. Fue mi primera cuenta de ahorros en los Estados Unidos.

Antes de regresar a Lima, hable con Ian acerca de la posibilidad de volver, el con su típico desinteresado mohín y el rostro de Benny Hill, me dijo brevemente que tenía que arreglarlo con mis jefes en Houston.

Llegue a Lima el 10 de Diciembre de 1988, en esos momentos solo quería ver a mi familia, no me podía percatar del gran salto que había pegado tanto técnicamente, como de madurez, y al pedestal al que me había trepado por haber vuelto al fin del contrato y no antes, lloriqueando, como algunos pensaron que sucedería. Cuando uno empieza a calificar más alto, es mas pedido, y la exigencia es mayor, pero para alguien que aprende bien lo que le toca hacer, son temas menores y la satisfacción profesional se confunde con la satisfacción personal.Continuara…

(*)Pablo Alcántara es Ingeniero Electrónico, especializado en el área de Instrumentación Industrial en Pozos de Exploración Petrolífera. Trabajó para Minero Perú en Cajamarquilla en 1983, luego desde 1984 hasta 1998 trabajo para Baker Hughes Inteq en todo el planeta; 12 años como Ingeniero de Mud Logging y 3 años como Ingeniero de MWD. A continuación desde 1998 hasta principios del 2007 se desempeñó como Sub Gerente del Departamento de Electrónica de Diversified Well Logging en New Orleans-Louisiana-EEUU. Finalmente en Febrero del 2007 fue contratado como Drilling Specialist en la Cia Sondex LP en Houston-Texas EEUU, donde trabaja a la fecha.

La Ingeniería Electrónica en todas las Ramas Industriales – Parte XXI

Friday, July 8th, 2011

Por Pablo Enrique Alcántara Vega*

Pasaba en promedio 20 días al mes, los diferentes pozos costa afuera y unos 10 días al mes en la ciudad, a las 3 semanas de haber llegado, la comida en el hotel ya me había cansado, además había visitado la tienda de abarrotes Score, que era la más cara del centro de la ciudad, donde casi todo venia importado de Europa, hice cálculos y cocinando por mi cuenta me salía a 25 dólares por día, eso quería decir que podía ahorrar en promedio otros 50 dólares diarios en comida.

Con la excelente relación que había desarrollado con Mick me atreví a sugerirle que en vez de pagarle a Le Ranch por mi alimentación, que me diera ese dinero a mí y Yo me arreglaba a mi manera, Mick acepto inmediatamente. Teníamos una unidad Standard estacionada en el patio, sin trabajo, le conecte la energía y pasaba el tiempo allí hasta la hora del almuerzo en que ya sea Mick o la encantadora Kathy me daban un “empujón” (autostop, tirar dedo o como dicen en Venezuela, “dar la cola”) hasta el centro de Port Gentil para ir a Score y comprar lo que iba a cocinar, luego tomaba un Taxi de vuelta a la oficina. De esa forma empecé a comer lo que a mí se me antojaba, y cuando no estaba con ganas; el pan, los quesos y embutidos de origen francés son de una calidad indiscutida, sobre todo la variedad.

Cuando tomaba mis alimentos en Le Ranch, tenía que sacrificar la cena para poder pedirme unas tres cervezas, ahora me sobraba para tomar cerveza sin sacrificar nada, la cerveza “Regab” local pasaba rico, pero al día siguiente era una patada en el cerebro, por suerte había mucha cerveza importada, mi preferida era la Holandesa Heineken de lata larga, ya en mi estadía en Windsor había disfrutado de la calidad de las cervezas Europeas.

Nuestras cervezas en la Costa del Pacifico utilizan en su mayoría el estilo Pilsener, Alemán, pero en Europa hay una gran competencia con las cervezas así las cervezas Danesas, Holandesas, Inglesas, Escocesas, etc. compiten en calidad y tienen un cuerpo y un sabor que las identifica, me volví un erudito en lo que a cervezas se refiere, a mi en particular me fascina de las cervezas Lager, la Danesa Carlsberg y la Francesa Kronenbourg, y cuando me ha tocado ir a Escocia, pude disfrutar de las “Ale”. Los Británicos hacen distinción entre una cerveza y un Ale, para mí, la Ale es como cuando en Lima combinamos una cerveza blanca con una negra, es seguro que no es así, pero a eso sabe, y a pesar de ser un poco más fuerte que las cervezas convencionales, la Ale tiene un toque delicioso, difícil de describir, que la hace muy agradable, se ve en los Estados Unidos varias Ale, una de las más populares es la Newcastle, pero hay infinidad de Ales importadas del Reino Unido.

Port Gentil es un pueblo pequeño, conectado al continente africano por una angosta brecha de tierra que hace de Port Gentil, casi una isla. Es importante porque es el centro de la actividad Petrolera del país, que era gobernado por el Presidente Bongo. En todos los establecimientos se ve un cuadro con la imagen de Bongo, me confundió un poco ver a Bongo en algunas fotos, bastante joven, pero en otras se le ve ya, muchachón. Alguien me explico que Bongo llevaba más de 15 años en el poder, re-eligiéndose una y otra vez.

El pueblo Gabonés en buena medida musulmán, es pacífico, a diferencia de otros pueblos donde periódicamente se desataba una violencia salvaje. Estando en un pozo, nos llegaron imágenes del depuesto presidente Liberiano, hay caudillos militares en Liberia que de cuando en cuando se arranchan el poder por la fuerza, las imágenes eran bastante fuertes, se veía al ex presidente atado a una silla en su propio despacho presidencial y se le habían cortado ambas orejas y sangraba, la información decía que los golpistas habían llamado a la prensa internacional para hacer público y oficial la deposición, acto seguido el ex presidente fue castrado delante de las cámaras, unas horas después fue colgado.

Ambiente salvaje también se reporta siempre en Nigeria donde imperan así como en Somalia, en la Costa Oriental, bandas de delincuentes armados hasta los dientes. Un continente lleno de contrastes África, con gente muriéndose de hambre en Burundi, o muriendo de Sida sin la menor esperanza en Uganda, donde se reportaba que casi la mitad de la población estaba infectada con el HIV. Pero por otro lado la belleza natural de África, nos hace surgir de nuestro más profundo subconsciente, nuestro amor por la naturaleza, de donde vinimos, porque nos conmueve ver como el Sol parece sumergirse en las aguas del Atlántico y la textura de la arena blanca extremadamente fina, como si fuera una alfombra, así como las aguas cristalinas y mansas que lo hacen sentir a uno como si estuviera en el Paraíso.

En cierta ocasión al volver de un pozo en altamar, el piloto del helicóptero jamás tomaba el camino directo, más corto hacia Port Gentil, en vez de eso, tomaba una ruta en línea recta hacia la costa y de allí iba bordeando la playa hasta llegar a Port Gentil. Abajo se veía kilómetros de playa virgen, pudimos ver a una manada de elefantes, el piloto voló en círculos para acercarnos a tomar fotos. Tres de ellos, una familia entera quedaron aparte del resto, la hembra y el elefante pequeño se refugiaron entre los pocos árboles que habían alrededor, mientras que el macho se quedo en el claro, desafiante al percibir el helicóptero acercarse, fue una escena conmovedora.

Estando en Port Gentil, conocí varios latinos que al igual que Yo estaban asignados temporalmente allí. Nos juntábamos para jugar cartas de cuando en cuando, había una boliviana casada con un francés, un colombiano soltero de la Gehart y una Argentina casada con un Holandés de la Shell, todos hablaban español, la pasábamos bien.

En Le Ranch, me hice amigo de los mesoneros Alphonse que era de Gabón, Samba de Senegal y Adam que era congolés. Los fines de semana que me tocaba quedarme en la ciudad, a eso del mediodía me iba caminando hasta la playa, había un Yatch Club con Restaurant y todo llamado Sogara, muchos franceses y francesas asistían al Club cada día, en especial los fines de semana.

Me solía sentar en una de las mesas del restaurant frente al embarcadero, leyendo algún libro de Daniken, y más de una vez una adolescente o una muchacha pasada de 20 años se sentaba en la mesa contigua a la mía, sin la parte de arriba del bikini, de la forma más natural del mundo, Yo obviamente me inquietaba y trataba en vano de retomar la lectura, incluso mujeres con sus hijos en la playa, también usando topless, vi a una pareja de franceses y ella tenía un traje de baño entero, no paso mucho rato antes que ella se soltara la parte superior del traje y se lo amarro a la cintura, la cosa era enseñar las tetas. La locura. Le contaba esto a los loggers cuando iba a los pozos, y ellos me decían que en Europa solo las francesas y las holandesas hacen tal cosa.

Note que las francesa y adolescentes tomaban como aperitivo esencia de fresa, menta, naranja o “perfecto amor” (color violeta), ya sea con agua o con leche. Mientras que los hombres tomaban un liquido que parecía jugo de naranja, mas luego me di cuenta que se trataba de un trago muy popular en Francia llamado Ricard, que es parecido al Anisete, pero me da la impresión que el Ricard es ligeramente marroncito, mientras que el Anisete es claro. Al igual que el Anisete, el Ricard al mezclarse con agua, se corta y se torna amarillo, es un aperitivo muy popular entre los franceses. Continuara…

(*)Pablo Alcántara es Ingeniero Electrónico, especializado en el área de Instrumentación Industrial en Pozos de Exploración Petrolífera. Trabajó para Minero Perú en Cajamarquilla en 1983, luego desde 1984 hasta 1998 trabajo para Baker Hughes Inteq en todo el planeta; 12 años como Ingeniero de Mud Logging y 3 años como Ingeniero de MWD. A continuación desde 1998 hasta principios del 2007 se desempeñó como Sub Gerente del Departamento de Electrónica de Diversified Well Logging en New Orleans-Louisiana-EEUU. Finalmente en Febrero del 2007 fue contratado como Drilling Specialist en la Cia Sondex LP en Houston-Texas EEUU, donde trabaja a la fecha.

La Ingeniería Electrónica en todas las Ramas Industriales – Parte XX

Monday, May 30th, 2011

Por Pablo Enrique Alcántara Vega*

Al llegar al Aeropuerto de Port Gentil, Mick me esperaba, me entere de la ingrata sorpresa que mi equipaje se había ido hasta Johannesburgo, en la Republica de Sud África y que tardaría unos días en llegar, afortunadamente tenía una muda de ropa en mi bolso de mano. Mick había ido a dejar a dos Mudloggers que se devolvían a Paris.

El aeropuerto de Port Gentil, no es muy grande pero se veía abarrotado por la gente que llegaba, los que habían ido a recibir y a despedir gente, me llamo la atención una morena clara, delgadita, de una linda figura y un rostro inocente, así como estaba con su vestidito blanco con florecitas azules, parecía tener unos 18 años y no ser capaz de matar una mosca.

Mick me llevo directamente al hotel que había reservado para mi, en verdad era un Bar Restaurant inmenso con bungalows alrededor, como a 1 milla de distancia hacia la playa, llamado “Le Ranch”, me presento con una de las administradoras del hotel – eran dos hermanas – me explico el tema de mis comidas, tenia para tomar 3 comidas al día por un total de aproximadamente 75 dólares y me dijo que vendría por mi temprano a la mañana siguiente.

Al día siguiente temprano me llevo a su oficina, que en realidad era un cuarto en la oficina de Baker Sand Control, que era una Cia hermana de Exlog. Los representantes de Exlog éramos él y Yo. Sand Control tenía más personal, tenía un taller y 7 empleados africanos y en la oficina había otras 4 personas, una de ellas, era una francesa delgadita extremadamente atractiva llamada Kathy. La Kathy era divorciada con un niño, pero era espectacular, solía hacer ruido con sus zapatos de tacón corto y las plantas de sus pies al caminar, todo en ella era sexy.

Mick me anuncio un par de trabajos sencillos costa afuera que venían pronto, y uno grande que venía en más o menos un mes. Yo fui sincero con Mick y le explique cómo era la actividad en Sud América y la poca oportunidad que había tenido de trabajar con los equipos de la Gemdas – la Unidad más sofisticada de Exlog por entonces – que eran en su mayoría los equipos que tenia Mick a su cargo. Mick se perturbo bastante, delante mío, llamo a Windsor, reclamándoles porque habían enviado a una operación tan delicada a un Ingeniero que no estaba bien capacitado como Yo. La gente de Windsor le respondió que ningún Ingeniero Ingles quería venir por más de un mes a la Costa del África, y era preferible que me tuviera a mí que tenía 4 años de experiencia de campo, a que le enviaran uno nuevo, sin experiencia en nada. Mick acepto desconfiado y pidió que para el Rig up de la Sedco Forex 1, le enviaran al Ingeniero Ingles estrella: David Baddeley, para que califique mi trabajo y se asegure que todo salga bien. Windsor estuvo de acuerdo. Una vez más, le explique a Mick, que era de esperarse su reacción y que Yo mismo me sentía bastante mal, pero que tenía que ser sincero con él, igual en Sud América había tenido que enfrentar situaciones similares y tener que reparar equipos que jamás había visto.

Mis dos primeras misiones fueron sencillas, simplemente reconectar los cables con multi-conductores de la caja de paso del Rig Floor, que se desconecta para poder mover el Derrick y transportar el Jack Up, una vez en la nueva posición en el mar, había que esperar que el Derrick fuera reubicado y luego reconectar toda la caja y asegurarse que toda la unidad opere a plenitud, esperar a los Loggers y quedarse con ellos al menos tres días de perforación. En una de las unidades que trabajaba para la Amoco, en el Jack up High Island VIII, conocí a un Logger Irlandés nacido en Shannon -Republica de Irlanda- borrachín perdido y a un logger recién salido de la escuela, también conocí al Ray Edmonds geólogo well site que le servía a Amoco. Ray era un ExExlog que había vivido en Perú en los años 70, hablaba algo de español, y se conocía muy bien nuestros equipos, eso no era muy bueno para nosotros, ya que no podríamos contarle un verso -(como dicen los Argentinos) o cotorrearlo (en el Distrito Federal)- es decir, darle una explicación falsa acerca de algún problema de la Unidad para que no se alarme. Sin embargo Ray era un tipo a todo dar. La Unidad tenía un problema eléctrico complicado, cada vez que la re-energizábamos al empezar un nuevo pozo, algo se rompía, y nunca era un equipo de relleno, siempre era algo duro como el Drill Monitor Panel, la Computadora o uno de los detectores de gas. Pase días duros en esa Unidad cada vez que me toco re-energizarla.

En la otra Unidad, trabajando para Tenneco, también un Jack Up de la Global Marine, el High Island III, conocí a un Neozelandés, y a tres ingleses, uno de ellos de origen griego Kris Koloudoukas. Esa Unidad jamás dio problemas graves.

Se acercaba la fecha para el Rig up con la Sedco Forex I, una plataforma Semi-sumergible, usada para aguas profundas. Mick me comento que venían cuatro operadores, dos de ellos eran loggers y dos operadores de computador, y que uno de ellos era Argentino. Quien podría ser?. El trabajo era para la Elf Acquitanian Francesa, así que los loggers hablaban todos ingles y francés, estaba aun más perdido, no había conocido a ningún logger argentino que hablara ingles y menos francés. Al llegar al Aeropuerto tuve la sorpresa más agradable, los dos loggers eran franceses, uno de ellos Jean Francois LeBeuf, un operador de computador ingles de padre Portugués, Ged Gomes y el argentino era nada menos que, Daniel Aristegui con quien trabaje cuando me estaba entrenando en Argentina cuatro años antes. Charlamos mucho con Daniel, me contaba que había juntado suficiente dinero trabajando para Exlog en Argentina como para aplicar a un Postgrado en Paris, así estuvo estudiando en La Sorbona, trabajaba y tenía una novia, pero se le acabo el dinero, así contacto en Madrid a otro Argentino que se había quedado a vivir en Europa por Exlog, José Di Pierro. Él le consiguió un par de asignaciones para trabajar en el Mar del Norte, mas luego cuando se dio el trabajo con la Elf en África, dado su dominio del ingles y el francés, lo destinaron a esta misión. Una sorpresa más que agradable, el mundo del petróleo es por lo general de gente ruda, pero Daniel era una personal educadísima que daba placer charlar con el debido a su amplia cultura.

Llegamos al Sedco Forex I, todos los equipos me eran familiares excepto uno, un medidor radioactivo para detectar la densidad del lodo, estaba compuesto por una fuente que contenía Cesio radioactivo y un detector con un circuito capaz de detectar el desfasaje de la radiación incidente que a su vez era proporcional a la densidad del fluido que estaba atravesando la tubería en la cual se instala el juego fuente/detector; tanto la fuente como el detector estaban protegidos por una carcasa pesadísima de plomo, las carcasas eran cilíndricas como el largo y diámetro de una guía telefónica, pero pesaban más que matrimonio obligado, estaban montadas en una estructura con pernos para instalarlas en el standpipe a la entrada del pozo y en el possum belly a la salida del pozo. Jean Francois había trabajado con ellas en GeoServices y le sabía los trucos para calibrarla, en efecto trabajaba con mucha más precisión que las nuestras.

Después de tres días de Rig Up, Daniel me anuncio que Dave Baddeley llegaría al Rig a la mañana siguiente, me dijo: “ Baddeley es un hinchapelotas, critica todo y reporta todo a Windsor, en el campo nadie lo quiere, ten cuidado con él”. Sabía que en el reporte de Baddeley podría estar la posibilidad que me regresaran para Lima antes que se cumpla la asignación. Me tome las cosas con calma, Yo sabía que estaba haciendo las cosas bien, esa mañana, los operadores de Exlog fueron al Helipuerto a recibir a Baddeley, Yo me quede trabajando solo en la sala de los Pits, no me iba a poner en plan de lameculos a esas alturas. Mientras estaba cableando la caja de paso de los Pits, sentí unos pasos que se acercaban hacia mi, lentamente, aun no estábamos perforando, así que pude sentir que Baddeley se aproximaba hacia donde Yo estaba. Se presento así mismo, era un ingles, de unos 34 años, parco, como pensando siempre en alguna otra cosa, distraído, que tenias que hablarle fuerte para que te ponga atención. Le actualice del avance del Rig Up y sentí que le caí bien, luego brevemente se quejo de los Loggers. Entonces me di cuenta que Dave era un hijo de puta con los Loggers, pero como Yo no era Logger, no tenia de que preocuparme, se quejaba que los Loggers no tienen a veces el mínimo criterio y queman equipos tontamente y eso le irritaba bastante, igual, me felicito por el avance y un par de días después se devolvió para Port Gentil. Yo me quede a terminar el Rig Up.

Durante esa primera visita al Sedco Forex I tuve ocasión, dado que era un Rig Francés, de observar las costumbres del personal Francés, por ejemplo, los cocineros del “galley” -es el nombre que se le da al comedor una embarcación en altamar- escribían en un tablero los platos del día, platillos franceses con nombres exóticos. Además, en todas las mesas había un platito con varios dientes de ajo; los comensales franceses se comían los dientes de ajo crudo con pan, mientras esperaban que les sirvieran. Vi que las vitrinas a baja temperatura, tenían no solo los postres fríos, sino también recipientes con arroz frio, eso me llamo mucho la atención. Los platillos franceses vienen con adornitos y cositas, pero la mayoría no son nada del otro mundo, o seria que Yo esperaba demasiado de la fama de distinción de los cocineros franceses. Algo que si cambio mi gusto fue el probar por primera vez el queso Camembert, es un queso parecido al mantecoso pero embasado de tal forma que tiene un gustillo inconfundible, los franceses lo comen como postre con una taza de café. Yo me envicie con el Camembert, es en verdad delicioso y acompaña muy bien el café.

El Sedco Forex I tenía una sala de video con vitrinas en las paredes y un catalogo de más de 700 películas en VHS, lo disfrute mucho también, lo que no disfrute fue que el simulacro de abandono del Rig se hacía cada Jueves a las tres de la mañana. Pase varios Jueves allí y siempre se me olvidaba, estaba durmiendo y de pronto se escuchaba la alarma para abandonar el Rig, todos nos poníamos las chaquetas salvavidas y nos reportábamos al bote anti sumergible, recién allí me daba Yo cuenta que era un simulacro porque ni me acordaba que era Jueves. En verdad, sentía miedo por unos minutos al pensar que el Rig estaba a punto de explotar.

Al volver a Puerto Gentil, Mick me esperaba con amplias felicitaciones, jamás me lo dijo, pero supongo que el informe que Dave Baddeley le dio de mi rendimiento fue excelente, pues desde entonces Mick me trato con mucha más confianza, todo lo que le pedía, me lo otorgaba, empezamos a trabajar como un verdadero equipo, ya no había más desconfianza acerca de mi capacidad para atender los equipos. Continuara…

(*)Pablo Alcántara es Ingeniero Electrónico, especializado en el área de Instrumentación Industrial en Pozos de Exploración Petrolífera. Trabajó para Minero Perú en Cajamarquilla en 1983, luego desde 1984 hasta 1998 trabajo para Baker Hughes Inteq en todo el planeta; 12 años como Ingeniero de Mud Logging y 3 años como Ingeniero de MWD. A continuación desde 1998 hasta principios del 2007 se desempeñó como Sub Gerente del Departamento de Electrónica de Diversified Well Logging en New Orleans-Louisiana-EEUU. Finalmente en Febrero del 2007 fue contratado como Drilling Specialist en la Cia Sondex LP en Houston-Texas EEUU, donde trabaja a la fecha.

La Ingeniería Electrónica en todas las Ramas Industriales – Parte XIX

Tuesday, March 8th, 2011

Por Pablo Enrique Alcántara Vega*

Durante el fin de semana me atreví y salí a caminar primero por los alrededores del House-hotel, llamado Datchet Mead – me metí en un pub y me tome una cerveza al estilo ingles, un vaso inmenso de cerveza Danesa – Carlsberg – extremadamente fría.

Luego me atreví a ir más lejos y tome el tren hacia Londres. Los trenes de ese lado de la ciudad tienen su última parada en la estación Waterloo, donde compre una Capitol Card, una tarjeta para poder viajar por el subterráneo todo el día por un precio nico. Así recorrí por el subterráneo – Underground para los Londinenses – todos los sitios mundialmente conocidos que tiene la Capital Inglesa, como Picadilly Circus, Oxford Circus, La Plaza de Trafalgar, El Palacio de Buckingham, Tower Bridge, La Abadía de Westminster, Hyde Park, El Estadio de Wembley y por supuesto el Parlamento Británico y el Big Ben. Turistas por doquier, y en el Underground se ve mucha gente de ascendencia Hindú o Paquistaní, con turbante y toda la cosa.

Es fascinante la belleza de la mujer Hindú, y lo es aún más el resultado que sale de un cruce de Ingles con Hindú. En Picadilly vi parejas mixtas de negros con blancos y muchachos con corte punk muy de moda por ese tiempo.

Me parecía un sueño estar caminando por el centro de Londres, veía imágenes que solo había visto en fotografía o películas y otros detalles que no son tan famosos como una estatua de Winston Churchill sentado en un sillón en posición pensante que esta a la espalda del Parlamento Británico, o la escultura de la Reina Victoria sobre un carruaje con caballos que se encuentra frente al Big Ben al pie del Támesis; o los colosales leones que adornan la Plaza de Trafalgar que tiene en la cúspide de su obelisco la escultura del Almirante Horacio Nelson, artífice de la victoria de los Ingleses sobre los Franceses en Trafalgar y que le costó la vida.

Todo el centro de Londres tiene estatuas o esculturas a las que se les ha hecho un arreglo especial para llamar la atención de los turistas. Vi una escultura del Emperador Romano Trajano muy cerca de Tower Bridge. El Palacio de Buckingham, la residencia de invierno de la realeza Inglesa, tiene frente a su estructura una plaza con un obelisco no muy alto en el medio y en la parte más alta hay la imagen, de un ángel, que parece estar hecho de oro, es perfectamente dorado, una pieza fascinante. Describir Londres tomaría libros enteros de historia, tradición y cultura con mucho material.

El Lunes siguiente me apersone a la oficina de Exlog en Windsor, la secretaria una muchacha con unas piernas divinas me comunico con el Gerente de Ingeniería asignado para Europa, África y Medio Oriente, Ian Ryding, había otro encargado solo para el Mar del Norte llamado Martin Gigg. Ian seria mi gerente, tenía un parecido al cómico ingles Benny Hill, cachetoncito, el bandido, me pidió mi pasaporte para aligerar el trámite de mi visa en el Consulado de Gabón en Londres y me envió al Departamento de Electrónica para que me instruyan en ciertos equipos que vería en la Costa Occidental del África.

Durante los diez días que permanecí en Windsor, tuve ocasión de degustar el famoso “Fish and chips” – Pescado y papas fritas – para los Americanos el termino chip, se refiere a las papitas fritas que vienen ya embolsadas, para los ingleses, los chips son en verdad papas recién fritas en una freidora. El “fish and chips” es delicioso, es una pieza generosa de Merluza cocinada en olla de presión y otra generosa porción de papas fritas envueltas en papel blanco –aunque cuando se hacen en casa, se envuelven con papel del “Daily Telegraph” uno de los más importantes periódicos de Londres – rociada con vinagre y sal, se trata de una tradición local, como el Ceviche en Lima. En el Lima Cricket, se sirve envuelto en papel de algún diario Londinense. 

Conocí también al gerente de Contabilidad, Steve Pembury quien gentilmente me ofreció diferentes opciones como juntar el dinero que iba a ganar en los próximos 6 meses, me cayo tan bien Steve que le pedí que el guardara mis cheques  hasta mi regreso. Entonces, basado en Lima, yo no contaba con ninguna tarjeta de Crédito de ningún tipo, ni tenía una cuenta de ahorros internacional donde depositar mis ganancias, había la opción de enviar mis pagos a mi cuenta en el Banco Wiese de Lima, pero los Bancos en Lima muy probablemente me quitarían un porcentaje del cheque por sabe Dios que cargos y me depositarían el dinero en mi cuenta en Intis al cambio que se le antojara por entonces a Alan – benefactor de todos los Peruanos, jejeje – así que enviarlo de esa forma, era altamente riesgoso.

Llego el día, y con mi pasaje de IATA en la mano que decía Londres – Paris por British Airways y luego Paris – Libreville por UTA y por ultimo Libreville – Port Gentil en Air Gabón y los tickets de regreso a Londres, me apreste a empezar la aventura.

Al llegar al Aeropuerto Charles de Gaulle en Paris me dirigí al counter de UTA para confirmar la hora de mi vuelo, pero me informaron que se estaba realizando un paro de los trabajadores del Aeropuerto y que mi vuelo que iba a salir a las 10 de la mañana, estaba por confirmar para salir para las 4 de la tarde, y me dieron un cupón para un almuerzo gratis y que estuviera atento a cualquier cambio.

Aun me sentía sobre una nube, allí de pie en la sala Internacional del Aeropuerto de Paris, me sentía tan extraño, lleno de una profunda soledad, e incertidumbre, pero a la vez con un hilo de confianza en mis conocimientos y mi audacia, tome asiento, eran como las 8:30 de la mañana, 27 de Junio de 1988, me puse a observar a la gente circular, se ve que estaba en el ala del aeropuerto donde llegaban vuelos desde Far East – Asia y Medio Oriente – pues vi mujeres con extraños atavíos y maquillajes que jamás se ven en los Aeropuertos de Latinoamérica, vi por ejemplo a una mujer de apariencia Hindú – no necesariamente de la India – con el contorno de las manos y los pies marcados por una línea purpura. Por un instante pensé que sufría de alguna enfermedad en la piel, pero luego vi a otra con un “make up” similar. Los clásicos puntos de colores en la frente o muy cerca del espacio de la frente entre los ojos.

Pasaron las horas y me empecé a impacientar, me acerque a un kiosquito y pedí una cerveza – el equivalente a la cerveza más pequeña en Lima – me costó 3 dólares con 50 centavos, me ubique en la sala desde donde saldría mi vuelo, un 747 de la UTA, y de pronto que escucho charlar a un español con un francés hablando en mi idioma materno, me las arregle para meterme en la conversación, necesitaba comunicarme en español con desesperación, luego al momento de subir al avión me registre con ellos para “disfrutar” de la comunicación, en la zona de fumadores; craso error. Ni bien levanto el vuelo, la gente de esa área empieza a botar humo en cantidades insoportables para un mortal común y corriente como Yo.

Cuando la aeromoza nos trajo una carta, similar a una esquela para matrimonio, con el menú grabado en ella con sus diferentes opciones, el español, luego de leerla, me dijo en broma: “Joder! Si no hay Paella, no quiero nada”. Vi un espectáculo impresionante, una francesa divina de los pies a la cabeza, fumando un cigarrillo tras otro y cuando llego la cena, tenía en la mano derecha el tenedor para llevarse los alimentos a la boca, y con la mano izquierda tenía el cigarrillo extra largo encendido para fumar entre bocados, sentí mucha pena por ella.

El vuelo así modificado por el paro en el Aeropuerto Parisiense, no iba directo a Libreville, sino que hacía escala en Douala en Camerún, adonde llegamos pasadas las 10 de la noche, nos esperaba un Air Gabón para llevarnos a Libreville, a donde llegamos al filo de la medianoche, con el trámite del ingreso al país, salimos del aeropuerto como a la 1 de la mañana, obviamente perdí el vuelo a Port Gentil, mi destino final. Se nos informo que habría un vuelo para Port Gentil como a las 3 de la tarde.

Me desperté, antes de abrir los ojos, desee que todo fuera un sueño y que vería mi habitación en Lima y escucharía el sonido de mis hijos jugando, pero no fue así, al abrir los ojos me encontré en una habitación inmensa de techo alto y las paredes adornadas con mascaras y lanzas al estilo africano, me bañe y baje al lobby del hotel y el clima era ideal, con un sol esplendido, el cielo sin una nube, me encamine hacia la piscina y vi otra rareza, que no se ve en Sudamérica, una pareja de esposos – Franceses obviamente – y su niño como de 8 años, y ella se estaba soleando sin la parte de arriba del bikini, enseñando generosamente sus senos, de la forma más natural. No pude evitar esconderme entre las palmeras circundantes y furtivamente tomarle una foto a la francesa sin que lo notara, pero en las semanas subsiguientes vería a muchas otras francesas haciendo lo mismo. Continuara…

(*)Pablo Alcántara es Ingeniero Electrónico, especializado en el área de Instrumentación Industrial en Pozos de Exploración Petrolífera. Trabajó para Minero Perú en Cajamarquilla en 1983, luego desde 1984 hasta 1998 trabajo para Baker Hughes Inteq en todo el planeta; 12 años como Ingeniero de Mud Logging y 3 años como Ingeniero de MWD. A continuación desde 1998 hasta principios del 2007 se desempeñó como Sub Gerente del Departamento de Electrónica de Diversified Well Logging en New Orleans-Louisiana-EEUU. Finalmente en Febrero del 2007 fue contratado como Drilling Specialist en la Cia Sondex LP en Houston-Texas EEUU, donde trabaja a la fecha.

La Ingeniería Electrónica en todas las Ramas Industriales – Parte XVIII

Friday, January 29th, 2010

Por Pablo Enrique Alcántara Vega*

Estar en la oficina sentado detrás de un escritorio, ganando el salario básico, no me satisfacía para nada. Estaba joven y quería nuevas emociones. Presente una solicitud de trabajo a la Cervecería Cristal, y con mayor razón aun, pues la Cristal auspiciaba al club de fútbol de mis amores, el Sporting Cristal de Lima. Me tomaron muchos exámenes, otra vez, como había sido en mi contratación con Exlog, un mar de gente y solo quedamos 14, luego vino una entrevista y la promesa de una llamada confirmando la elección, pasaron los días y no hubo llamada, pensé que no me llamarían más, pero estaba equivocado. Era mediados de Mayo de 1988, ya me había olvidado por completo que había enviado mi Curriculum a John Mason en Milán, con la recomendación de Angel Pariona. Pepe Piedra y Yo solíamos tener a veces conversaciones largas acerca del futuro incierto de nuestra oficina, el no tenia con quien compartir su incertidumbre. Una mañana me llamo y una vez más con voz preocupada inicio la conversación diciendo: “Pablo, la cosa sigue fea, solo queda salir, pero como ves la mayoría no habla ingles aquí” reiteradas veces Yo me había ofrecido a ir a otras operaciones fuera de Sud América, mas el decía que llamaban pidiéndole Geólogos, mas no Ingenieros como Yo, decía: “Que ironía, llaman por Geólogos y nuestros Geólogos no quieren ir, y tu que  estas dispuesto no te llaman”.

 Pues esta vez Pepito tenía una noticia distinta, pregunto:“Estas dispuesto a pasar 6 meses fuera del área – fuera de América – trabajando para Exlog, haciendo lo mismo que has hecho aquí? ”; le replique: “Estoy dispuesto a pasar unos meses fuera por una buena oferta económica”. Pepito continuo: “Hay una oferta para una asignación temporal, en la Costa Occidental de África, en un país llamado Gabón, Tu enviaste tu Curriculum a Milán verdad?”. No le había dicho nada a Pepito acerca de esto, Solo Angel y Yo lo sabíamos. Dijo Pepe: “Pues Felipe Aramburu me llamo esta mañana, diciendo que la oficina de Windsor necesita por 6 meses un Ingeniero de tus características para trabajar en Gabon, si estás de acuerdo debes estar en la Costa Occidental del África para la tercera semana de Junio, tu Gerente allá será el Canadiense Mick Hotggets” y luego me dijo que me pagarían mi salario básico en Lima en Intis (por entonces la moneda corriente en Perú y que gracias a la “brillante” y “honesta” gestión del Gobierno del “Señor” Alan García, tuvo una vida muy corta debido a las masivas inflaciones y devaluaciones. Fernando Belaunde y Alan García . . .  aun no alcanzo a entender que hicimos los Peruanos para merecer tan nefastos “Presidentes” como estos). Mi respuesta era tacita, ya la había aceptado de antemano, solo le pedí un día para informárselo a mi esposa, sabía que ella comprendería.

 Lo cierto es que John Mason no tenia potestad para contratar, así que envió mi Curriculum a Windsor ellos contactaron a Felipe en Houston y se pusieron de acuerdo para los detalles de mi asignación a la Costa Occidental de Africa.

 Así fue; Pepito coordino con Kinyo Travels la ruta más corta a Libreville, la Capital Gabonesa. Gladys Nishimura contesto con un Lima – Rió de Janeiro (Brasil) – Dakar (Senegal) – Douala (Camerún) y finalmente Libreville. Pero faltaba un pequeño detalle, La República Gabonesa, otrora colonia Francesa pedía a los Peruanos una visa para ingresar a su territorio. No fue sorpresa que al buscar en el directorio telefónico de Lima, no encontráramos el Consulado de la República Gabonesa, porque no existe.

 Pepito me envió a averiguar al Consulado de Francia. Efectivamente este Consulado recibía solicitudes para obtener el visado de ingreso a Gabón, pedían el pasaporte, una carta de Exlog y el equivalente en dólares de 150 Francos Franceses, todo se enviaría a Paris, de allí sería enviado al Consulado Gabonés en la Capital Francesa, el trámite duraría de 2 a tres meses. Pepito envió la información a Windsor, Inglaterra, cede de Exlog en Europa y responsable por mi asignación. Windsor contesto: “Envíen a Pablo a Londres, aquí le conseguiremos la visa en una semana, Windsor pagara por este pasaje. Pepito instruyo a Gladys para conseguir un Lima – Londres – Lima a 6 meses. Gladys respondió con un Lima – Guayaquil (Ecuador) – Aruba (Dutch Antillas) – Amsterdam (Holanda) en KLM y un Amsterdam (Holanda) – Londres (Inglaterra) por British Airways a salir el 16 de Junio de 1988.

 Fue una decisión muy dura, tenía un niño de 2 años y una niña de 1 año y mi esposa. La situación en Lima y en todo el Perú, estaba de mal en peor. El Gobierno nada podía hacer contra los ataques sorpresivos de Sendero Luminoso. Vi una opción de sacar a mi Familia del Perú a un futuro distinto, haciendo meritos en Exlog, que nadie se había atrevido a realizar hasta entonces. Antes de partir, le pregunte a Pepe la posibilidad que me pagaran un poco más, Pepe dijo algo que me aguijoneo: “No hay forma Pablo, es más, Felipe piensa que no vas a durar más de tres meses”. Entonces me dije a mi mismo: “Pues habrá que demostrarle a Felipe que está equivocado”.

Lo que me acabó por decidir fue una reflexión que tuve, y es que si me quedaba en Perú, al pasar los años, si me quedaba, ya sea con Exlog o con la Cristal, me fuera bien o no, la duda de cómo me hubiese ido si hubiese aceptado la oferta de ir al África, no me hubiese  dejado vivir tranquilo el resto de mi vida.

Y al caminar lentamente por las salas internas del Aeropuerto Jorge Chávez, después de haberme despedido de mis parientes, mi esposa y mis hijos que gentilmente me fueron a despedir para no volverme a ver sino hasta 6 meses, sentí por primera vez, las voces sordas de un comercial de la televisión, de un niño practicando los 100 metros planos y a medida que avanzaba a hacia la llegada iba aumentando en edad, para cruzar la meta hecho ya un hombre y una voz que retumbaba diciendo “Y REPRESENTANDO AL PERU”. Ese fue el último empujón a mis dudas, tenía que demostrar también, que un Peruano si es capaz de enfrentar los grandes retos fuera de la patria.

 Hasta entonces había estado en muchos lugares, todos en Sud América, pero jamás había estado en lugares donde nadie entendiera el español. Yo sabía ingles, pero jamás lo había tenido que usar con obligatoriedad como ahora. Al llegar a Aruba, antes de cruzar el Océano Atlántico, eran las 5 de la mañana, nos permitieron bajar al Duty Free por casi 45 minutos, allí vi la primera cosa rara, un Negro corpulento, con una esclava y una cadena de oro inmensas, colgando del pecho y la muñeca respectivamente, con su acompañante, una muñequita blanca. Mire los precios, había una joyería de lujo, vendían diamantes y cosas así, vi un Reloj con incrustaciones de brillantes por un valor de 25,000 Dolares Americanos.!!. Aruba, al igual que Curazao y otras islas menores conforman lo que se denomina las Dutch Antillas o Antillas Holandesas, playas turísticas, shopping, casinos, para vacacionar, se habla Ingles, Holandés, Español y Papiamento (Mezcla de Ingles, Holandés y español que solo se habla en estas islas) entre otros lenguajes. Los holandeses son famosos por su capacidad de hablar varios idiomas.

Cruzamos el Atlántico, Yo trataba de mantener la calma, pero me costaba, nunca había estado tan lejos de casa, me preguntaba si regresaría. En el Aeropuerto de Amsterdam tuve que cambiar de avión, no fue difícil encontrar mi sala de embarque al vuelo de British Airways con rumbo a Londres. Hay casi una hora de vuelo entre Amsterdam y Londres, pero Amsterdam esta una hora delante de Londres. Al llegar a Heathrow uno de los dos grandes Aeropuertos que tiene la Capital Londinense – el otro es Gateway – y pasar por aduana y migraciones, era la 1 de la tarde, mientras salí eran las dos. Era Viernes, me habían dado instrucciones por Telex que al llegar, llamara por teléfono a la Cia de Taxis “Slough Taxis” y que mencionara que trabajaba para Exlog y que necesitaba que me recogieran del Aeropuerto y me llevaran a un Bed & Breakfast – es una casa grande a la cual se le han hecho separaciones adicionales para dar la mayor cantidad de hospedaje posible, típico de los pueblos satélites de Londres, dado lo increíblemente caro que puede llegar a costar un hotel en la capital inglesa –  en Datchet, una localidad situada a 40 minutos por tren del Centro de Londres y a unas pocos kilómetros de Windsor.

 Estaba tan nervioso, ni siquiera sabía en que parte del Aeropuerto me encontraba. Llame a Slough Taxis, y me contesto un tipo en ingles – lógico – con un fuerte acento Londinense, que con lo nervioso que Yo estaba, apenas si le entendía un carajo. Le entendí, lo del numero del Concourse – Terminal del Aeropuerto -., tuve que fijarme, había un numero inmenso en mitad de la sala indicando el numero del Concourse, luego me dijo algo que me costó entender, dijo: “uotmi otsoid”, le pedí que me lo repitiera como 5 veces y aun así no lo entendí, me dio pena, no quise que pensara que era un pelotudo y le colgué. Divise una mujer policía y le pedí ayuda, le explique la situación, ella también un poco confundida, me acompaño hasta la salida y mirando alrededor tratando de entender la imitación del sonido que Yo había escuchado por teléfono. Ella dijo: “Aquí es donde se paran los vehículos de las Compañías de Taxis, ahora “uotmi otside” quiere decir que lo espere otsoid” y se retiro. Yo seguía preguntándome, donde carajo queda “otsoid”, de pronto se me ilumino el cerebro en medio de tanta confusión y complicado acento londinense, el tipo de Slough Taxi dijo: “Espéreme afuera” lo que en ingles con acento americano, que es el que aprendemos en Lima, se diría “ueitmi autsaid”. Que quilombo!!

 Al llegar al Bed & Breakfast – me salió a atender el dueño, Victor o simplemente “Vic”. No había dormido bien durante los vuelos, me acosté, serian las 4:30 de la tarde de Londres, 10:30 de la mañana hora de Lima, sentí una leve tentación de regresarme al aeropuerto y devolverme para Lima, pero pensé en las palabras de Felipe. Prendí mi radio de Banda múltiple y sintonice la Radio Exterior de España, por primera vez en horas podía oír a alguien hablando en español, hasta que me quede dormido. Continuara. . .

(*)Pablo Alcántara es Ingeniero Electrónico, especializado en el área de Instrumentación Industrial en Pozos de Exploración Petrolífera. Trabajó para Minero Perú en Cajamarquilla en 1983, luego desde 1984 hasta 1998 trabajo para Baker Hughes Inteq en todo el planeta; 12 años como Ingeniero de Mud Logging y 3 años como Ingeniero de MWD. A continuación desde 1998 hasta principios del 2007 se desempeñó como Sub Gerente del Departamento de Electrónica de Diversified Well Logging en New Orleans-Louisiana-EEUU. Finalmente en Febrero del 2007 fue contratado como Drilling Specialist en la Cia Sondex LP en Houston-Texas EEUU, donde trabaja a la fecha.

 

 

La Ingeniería Electrónica en todas las Ramas Industriales – Parte XVII

Friday, August 7th, 2009

Por Pablo Enrique Alcántara Vega*

A mediados de 1987, la operación de Sud América estaba muy pobre, se le había comunicado a Pepe que la oficina de Windsor en el Reino Unido, que controlaba entonces toda la operación “domestica” Europea, así como Medio Oriente, el Mediterráneo y África; necesitaba Geólogos de experiencia que al menos hablaran ingles con cierta fluidez. Pepito sabia que la mayoría de nuestros Geólogos eran de gran calidad y experiencia, pero solo unos cuantos hablaban ingles y de esos no todos estaban dispuestos a cruzar el Atlántico, así de los que pertenecían a la oficina Angel y Ricardo Orrego aceptaron – ellos sabían ingles – y Alfredo Belledone, se la jugó, ya que su ingles era flojo.

Alfredo decía confiado que le iría bien, solía hablar todo con metáfora. Cuando llego la primera computadora con DOS a la oficina y Pepito nos permitió “jugar” con ella, Alfredo trajo un tutor de DOS, así como uno de Lotus. Yo estaba ansioso por aprender y le decía excitado: Alfredo, ya. . .me toca a mí, déjame hacerlo por mi cuenta” a lo que Alfredo decía con aire contemplativo y sin soltar el teclado del computador: “ Pablito, Pablito. . .. tu quieres el pescadito Pablito, Yo te voy a ensenar a pescar”.

 Solía sacar de la nada un bagaje de metáforas que encajaban perfectamente en la situación corriente, desde su divorcio se había convertido en un conquistador insaciable, las “viejas” lo perseguían, tenia “affairs” por doquier. Daba la sensación que sabía todo acerca de las mujeres, alguna vez me noto contrariado en la oficina, y me pregunto si tenía algún problema; decidí contarle que tenía problemas de adaptación con mi esposa y su familia y le di ciertos detalles, a lo cual, el moviendo la cabeza y con su clásico mohín dijo: “Pablito, Pablito, en que Cenecape (eran centros de capacitación para carreras cortas donde se estimaba que la enseñanza no era muy buena) has aprendido el negocio de la vida??? . . . Pablito, con una mano se acaricia, y con la otra se castiga; tu estas acariciando con las dos manos Pablito!!” y me tenia así. Siempre andaba insatisfecho con la situación, dentro de la Compañía. Había anunciado más de una vez que podría irse a otra Compañía, o hacer su propia Compañía, mas no pasaba nada. Solía decir: “Pablito, Don Sata (El Diablo) y el Pelucón (Jesucristo) ya tiraron los dados por el destino de este pechito (de el), por eso mis gurús (amigos íntimos) me aconsejan tino, mucho tino”

Así, en Agosto de 1987, Angel y Alfredo fueron enviados a la Oficina de Milán en Italia, de allí Angel estuvo trabajando en el sur de Italia, cerca de Pescara; mientras que Alfredo fue enviado a trabajar a Tunez, la antigua Cartago, en el norte del África. Ricardo fue a parar al Mar del Norte y dos Geólogos mas, Antonio y Patricio que no pertenecían a la Compañía, pero tenían experiencia y sabían ingles, fueron enviados también al Mar del Norte. La asignación era por tres meses. Durante ese tiempo, el único que me escribió, fue Angel, desde Pescara, envió postales y me comentaba que no había Ingenieros de Servicios en la oficina de Milán, sino que los enviaban desde Windsor, cerca de Londres, pero el veía que la operación estaba creciendo y que se hacía necesario tener uno en Milán, además los Ingenieros ingleses iban a la operación de Milán, de mala gana ya que consideraban cualquier operación fuera del entorno de las Islas Británicas, Holanda y Dinamarca, era como ir a trabajar a la provincia, y eso que venían muy bien preparados con repuestos que les tomaba minutos hacer las reparaciones, a diferencia de Latinoamérica donde no habían repuestos y los ingenieros tenían que usar su ingenio para reparar. Angel sugirió que enviara mi Curriculum a la oficina de Milán, al gerente, el Americano John Mason.

Latinoamérica seguía con muy baja operación. Tres meses después solo Alfredo volvió, todos los demás aceptaron quedarse 90 días mas, Antonio (El Vikingo) y Patricio querían quedarse para siempre, pues en Lima no tenían nada.

 Ya había visitado 4 veces Ecuador ese ano de 1987 para apoyar a la operación de Jorge Burbano. Eran los primeros días de Diciembre cuando Pepito me comunico que tendría que irme de emergencia a Quito, la capital Ecuatoriana ya que varios equipos habían fallado en  el inicio del nuevo pozo con Conoco. Jorge Burbano se encontraba en Rio de Janeiro en un curso, y no iría por mí al Aeropuerto. Al llegar a Migraciones en el Aeropuerto Quiteño, me toco uno de esos vistas que revisan página por página el pasaporte, y se percato de mis 4 anteriores visitas ese ano y me pregunto porque venía tan seguido. Yo tenía preparada una historia acerca de mi supuesto compromiso con la Srta Monica Mino, que en realidad, era la secretaria ejecutiva de la Milchem. El vista de Migraciones no me creyó ni una palabra, me separo de los demás pasajeros y llamo al oficial de la Interpol, ellos me interrogaron y al abrir mi equipaje y encontrar manuales y herramientas, desbarataron mi coartada. Les tuve que decir la verdad, que tampoco me la creyeron. Me detuvieron y luego me llevaron a una dependencia de la Interpol cerca del Aeropuerto donde van los detenidos por Narcotráfico. Allí me volvieron a interrogar; me revisaron todo lo que tenía en mi bolso, donde había entre otras cosas una agenda con  números telefónicos de amigos y parientes, el Teniente me pregunto: “Que vínculos le unen a Ud. con el Señor Daniel Castillo” , Daniel Castillo era un Compañero de la Universidad y también Compañero de juergas, luego le dije al Teniente: “Daniel y Yo somos grandes Amigos, nos conocemos desde hace 6 anos, porque oficial, tiene eso algo que ver con mi detención?”, el teniente me respondió “Daniel Castillo es uno de los Narcotraficantes más buscados en el Ecuador”, que mala leche, que coincidencia nefasta. Al tratar de explicar mi situación y sugerir que se contacten con la oficina de la Milchem para aclarar mi presencia en Quito, el Teniente encargado, me corto bruscamente diciendo “Nosotros tenemos procedimientos para este tipo de casos y tenemos que seguirlos, las investigaciones se realizan de acuerdo a eso, no como Ud. se las imagina” Pase toda la noche allí en un calabozo con otros 15 tipos que habían caído por consumo o portación de drogas. Como a eso de las 5 de la mañana llegaron varios policías de Interpol vestidos de civil, uno se acerco a la reja y me pregunto primero de buenas maneras “Porque te han traído aquí?” Yo le explique lo que había pasado y antes que Yo pudiera terminar, me corto bruscamente y cambiando con rabia su tono dijo: “Aquí nadie viene por error, si estás aquí es porque eres un mentiroso y te vamos a joder, mañana te vamos a pasar a la prisión de la Ciudad y de allí no vas a salir vivo” Una vez más el “cariño” hacia los Peruanos que los Militares Ecuatorianos inculcan a los civiles, se hacía presente. La cosa se veía bastante fea. Como a las 6 de la mañana nos sacaron en secuencia para lavarnos la cara y cepillarnos los dientes, no había desayuno, ni comida ni nada. A uno de los presos, sus parientes le trajeron un plato de sopa y guiso, el cual compartió con todos los que pudo. El teniente que me había tomado la declaración al llegar se me acerco y me dijo como a las 2 de la tarde que me enviarían a la oficina de Migraciones en Quito, desde donde sería deportado, por estar trabajando sin visa en territorio Ecuatoriano, bueno, eso parecía mejor que me “extrenaran” en la prisión de la ciudad. Pasadas las 5 de la tarde, el teniente asigno a dos policías sin uniforme a escoltarme hasta Migraciones. Al llegar, el Capitán de Migraciones estaba ocupado ventilando otro caso. Frente a él un tipo vestido elegantemente de civil, le explicaba al Capitán y a su cliente la situación que les había traído allí. Mis cancerberos estaban con ganas de irse a casa, un poco impacientes. Así que les hice un poco de conversación, diciendo: “Parece mentira, como se complicaron las cosas, si Jorge Burbano hubiese estado en el Aeropuerto para recogerme, nada hubiese pasado” En ese instante el de traje elegante volteo la cabeza y me pregunto:”Dijiste Jorge Burbano??”, Le replique: “Si” y el con tono autosuficiente replico: “Pero si Yo le dije a Jorge que esto iba a pasar, igual le va a pasar a los Colombianos que pretende traer, tiene que conseguirles una visa. No se preocupe, déjeme ventilar este asunto y luego estoy con Ud. Yo soy el Abogado de su Compañía aquí en Quito, Yo lo voy a sacar de aquí” El Capitán les dijo a mis vigilantes que podían retirarse. Luego en la tratativa de mi liberación, el Capitán menciono una multa de 50 dólares (en dólares); Yo apenas tenía 20 dólares en efectivo y 200 dólares más en Cheques de viajero que me habían encargado cambiar – era la época del primer Gobierno de Alan García (Que raro decir “el primer Gobierno de Alan García” porque después que paso y dado lo desastroso de su gestión, quien hubiese pensado que tendría un segundo Gobierno, cosas que solo pasan en nuestro querido Perú donde la mayoría de las veces la política del borrón y cuenta nueva, permite que políticos que han robado lo que han querido en un periodo gubernamental, regresen unos anos después y se vuelvan a postular a cargos públicos amparados en que aquellos que los sucedieron, robaron aun mas que ellos, así ellos aparecen como los salvadores de la patria, que ironía, dan ganas de llorar) hubieron tiempos en que la única forma de conseguir dólares legalmente era con un pasaje redondo (ida y vuelta) de avión, y ni siquiera nos daban dólares, sino cheques de viajero. El Abogado – nada boludo – dijo que tampoco tenía, así que hubo que llamar a la Milchem, eran pasadas las 7 de la noche, y aun estaban allí, una vez más la diosa fortuna, La Milchem estaba celebrando su semana de aniversario con unos juegos de canasta. El abogado contacto al gerente, un gringo llamado Mike Angel, que envió los 50 dólares en efectivo, bajo protesta verbal, la cual puso por escrito al día siguiente a la central en Houston, diciendo “Como es posible que un personal internacional nuestro (Yo) no sea enviado a una misión con al menos 100 dólares en efectivo”. A partir de esa misión, empecé a recibir 50 dólares, cada vez que viajaba al extranjero, que grande!!.

 Termino 1987 con muy malos augurios, difícilmente podría volver a Ecuador, el resto de la operación en Sud América estaba muy baja, así que decidí aceptar la sugerencia de Angel. Para Febrero de 1988 Ricardo ya había vuelto de Europa, El Vikingo y Patricio se quedaron en la Operación del Mar del Norte, y Angel tomo una decisión importantísima en su vida. Angel se rehusaba a regresar a trabajar en la operación de Brasil ya que estaba ganando en Milán más del triple de lo que ganaría yendo a Brasil. Le pregunto a John Mason :” Si Yo regreso a Lima, renuncio, agarro mi avión y me regreso a Milán, me das trabajo?. Mason respondió: “Si”. Eso fue suficiente para Angel, regreso a Lima aplico a una visa de residencia en Canadá, renuncio a la oficina de Lima y se devolvió a Milán.

En Marzo de 1988 envié por Fax y por correo normal mi solicitud de trabajo a John Mason en la oficina de Milán, teniendo en cuenta que Yo pasaba casi todo el tiempo en la oficina. Estaba pidiendo más acción. Continuara. . .

(*)Pablo Alcántara es Ingeniero Electrónico, especializado en el área de Instrumentación Industrial en Pozos de Exploración Petrolífera. Trabajó para Minero Perú en Cajamarquilla en 1983, luego desde 1984 hasta 1998 trabajo para Baker Hughes Inteq en todo el planeta; 12 años como Ingeniero de Mud Logging y 3 años como Ingeniero de MWD. A continuación desde 1998 hasta principios del 2007 se desempeñó como Sub Gerente del Departamento de Electrónica de Diversified Well Logging en New Orleans-Louisiana-EEUU. Finalmente en Febrero del 2007 fue contratado como Drilling Specialist en la Cia Sondex LP en Houston-Texas EEUU, donde trabaja a la fecha.

La Ingeniería Electrónica en todas las Ramas Industriales – Parte I

Friday, March 4th, 2005

Por Pablo Enrique Alcántara Vega*

La generación de egresados de Ingeniería Electrónica de la Universidad Nacional de Ingeniería en Lima – Perú, a principios de la década de los 80, reflejaba la ambición de los recién egresados a dedicarse a ramas de la Ingeniería Electrónica; que tenían que ver con las ultimas tecnologías aparecidas. La comunicación Satelital, la transmisión de datos por fibra óptica, la tecnología digital aplicada a todos los campos de la ciencia, entre otras, era la mira inmediata de aquellos que con tanto esfuerzo y sacrificio habían logrado obtener el título. Para algunos la necesidad de trabajar de inmediato y hacer dinero, les obligaba a postergar indefinidamente estudios posteriores.

Para otros, la realización de la tesis de grado así como la búsqueda de una oportunidad para seguir un postgrado, era la ambición inmediata. Aunque dada nuestra realidad económica, para muchos esta segunda opción, se veía un poco lejana. Pero, ¿cómo lograr introducirse en el Mercado, cuando solo se tiene el titulo de Bachiller bajo el brazo?. Si a duras penas se podía conseguir una práctica.

Una ayuda importante es obviamente la familia y los amigos. Otra ayuda aun más importante, pues es algo que nadie puede dar, excepto uno mismo, es la habilidad de por lo menos leer y escribir en Ingles. Quiérase o no, el Ingles es muy importante dado que manuales de equipos, libros teóricos actualizados, las mejores revistas técnicas del momento a nivel mundial, aparecen en idioma ingles. La escuela donde estudie la Primaria y la Secundaria, ponía especial énfasis en la enseñanza del idioma ingles y la Religión Católica, luego de diez años de escuela, a pesar de no tener un amplio dominio, al menos tenia una muy buena base de gramática y vocabulario y por supuesto la lógica timidez de hablar en publico el ingles, dado las burlas injustificadas de los que no saben o no entienden la importancia de su aprendizaje. Sin embargo, entrado en la competencia de la Universidad, tratando de leer libros en ingles, por coincidencia me propuse leer un libro de Electrónica llamado “Wave Generation and Shaping” de Leonard Strauss, escrito por su autor en un léxico bastante difícil para un principiante como Yo. Por suerte esto no ocurre a menudo con los libros texto en la Universidad.

Pero entonces me tomo mucho tiempo el traducirlo, dándome la impresión que mi Ingles necesitaba urgente de actualización y mucha práctica. Para lo cual ingrese al Instituto Cultural Peruano Norte-Americano, donde mis conocimientos de Ingles fueron reordenados y ampliados tanto en gramática, como en vocabulario, así como en mi capacidad en manifestarme en Ingles, sin que me importe para nada la burla de que era presa, cuando leía o decía algo en Ingles.

Con los conocimientos ganados en la Facultad, el apoyo familiar y el Ingles, me lanze en busca de una buena practica, mientras aun cursaba el ultimo semestre de la carrera. Así fue que un tío mío me ayudó a conseguir mi primera práctica en la prestigiosa Compañía Electro-Lima. Tuve la suerte de participar en la inauguración de la moderna Central Telefónica Digital de Electro-Lima en Chacra Ríos, todo un acontecimiento, también tuve ocasión de visitar y participar en actividades en el Departamento de Alta Frecuencia de Electro-Lima donde se desarrollan y reparan equipos de comunicación de radio móvil que utilizaban sistemas de Microondas. Entonces de gran importancia dada la situación caótica que se vivía por los continuos ataques de la Guerrilla Senderista.

Empezaba a darme cuenta la amplitud de aplicaciones que la Electrónica tiene en la Industria, sin embargo esto solo era el principio. La mayoría de los técnicos que trabajaban en ambos Departamentos que me toco visitar en Electro-Lima eran egresados de la escuela técnica SENATI, de gran reputación por entonces, con justificada razón. Me esforcé por hacer buenos reportes y traducciones de manuales que era mi punto fuerte dado mi gran entusiasmo por ampliar mi practica del Ingles, y así logre que me renovaran la práctica tres meses más. Los tres meses siguientes, los últimos del año 1982, no fueron tan entretenidos, ya que fui enviado al Departamento de Estudios y Proyectos, bajo la dirección del Ingeniero Portella, donde con excepción de la recepcionista la Señorita Blanca Nieves Martínez, no había nada interesante.

Quizás lo único interesante fue conocer a un Ingeniero Arequipeño de apellido Neyra, muy simpático, todos los días venia y charlaba conmigo, me decía que de adolescente había integrado la selección de fútbol de su escuela y que había llegado a las instancias finales de la competencia, donde tuvieron que medir fuerzas contra la selección del Colegio Bentín del Rimac. Me describía el Ingeniero Neyra su duelo con el centro delantero del Bentin, un morenito de gran habilidad con el balón, y me preguntaba: “¿Sabes quien era?” – “Ni idea”, le decía Yo; y él sonreía y me decía: “Era Teófilo Cubillas”.

La historia hubiera sido linda si me la hubiese contado solo una vez, pero me la contaba cada día que iba a visitarnos. Por unos días pensé que se le había olvidado o que estaba probando mi paciencia. Sin embargo una tarde el Ingeniero Portella, me llamo a su oficina para decirme que el Ingeniero Neyra fue el que diseñó el proyecto del nueva Central Telefónica, y que se trataba de un profesional extraordinario, pero también me advirtió que lo disculpara si venia a contarme la misma historia todos los días, porque había sufrido un accidente grave unos años atrás; Él jugaba de zaguero central para la selección de fútbol de Electro-Lima al salir luego de un partido, tomo su motocicleta y fue envestido por un automóvil y sufrió lesiones en el cráneo y que a veces olvidaba las cosas. Entonces recordé las palabras de mi padre, cuando siendo adolescente y queriéndome lucir con las chicas del barrio, le pedí que me comprara una motocicleta, no podría reproducir en este texto sus palabras sin herir la susceptibilidad de algunos lectores, pero vaya que sí tenia razón en no comprármela.

Tal vez no había ningún proyecto desarrollándose que tuviera mucho que ver con Electrónica. Lo cierto es que pedí ser devuelto al Departamento de Telefonía en Conde de Superunda, y se me concedió; pero luego del cambio a la Central Digital, la actividad allí, ya no era tan intensa, ya que la Central se hallaba instalada en el sótano del local de Chacra Ríos donde el Supervisor, el Ingeniero Viso, ya tenia su equipo completo.

No había ninguna posibilidad de renovar la práctica y no tenia sentido, así jugué la segunda carta, los amigos. Preocupado por las ceremonias y por las notas de los últimos cursos para terminar la carrera, telefonee a Antonio Sheen, gracias a su sugerencia me había introducido a negociar mis traducciones de libros populares de la carrera como El Z-80, Clark-Hess, Pitmann, Strauss y otros artículos de Electrónica. Antonio me informo que hacia dos semanas que no iba por la Facultad, pero que por entonces había visto un anuncio del Ingeniero Castañeda solicitando practicantes para la planta de ácido Sulfúrico y Zinc de Minero Perú en Cajamarquilla. Entonces recordé que al tomar el curso de Electrónica Industrial, el Ingeniero Vivas nos había llevado a la mencionada planta para que veamos las aplicaciones de la Electrónica en la Industria.

Con muy poca esperanza, dado el tiempo pasado, la cercanía del fin de año; me acerque a la oficina del Ingeniero Castañeda, a quien de cariño le decíamos “la Pantera Rosa” y para mi sorpresa, el aviso aun estaba allí, nadie lo había tomado. El Ingeniero me dijo lo que tenia que hacer para llegar a Cajamarquilla y con quien tenia que hablar y empezando el nuevo año 1983, me puse en camino. Al llegar note que habíamos recién egresados de todas las especialidades, Ingeniería Civil, Química, Metalurgia, Mecánica, Eléctrica, Sistemas, etc. y solo uno de Electrónica, Yo. Éramos como 27 practicantes. Fui asignado al Departamento de Electro deposición con el personal técnico electricista. El Supervisor Elmer Rosales, tenia un parecido extraordinario con un personaje de tiras cómicas llamado Aniceto Verduzco y Platanares, pero era una persona extraordinaria, y casi de inmediato hicimos buena amistad, su forma de regir el Departamento, sus modales con el personal a su cargo, me ayudo mucho a moldear en mi la forma como regir un Departamento, como me tocaría a mi mucho después.

Fui muy afortunado en empezar mi práctica con él; a pesar que en principio no me sentía muy a gusto, ya que en el taller no se veía mas que motores eléctricos para rebobinar, grasa y herramientas pesadas, nada de sistemas Electrónicos. Elmer leyó mi mente, jamás me pidió que me ensuciara las manos. Me saco un manual inmenso, en normas Alemanas, de la Siemens, pero que estaba traducido al Ingles. Dijo ” En la planta hay tres estamentos, los Mecánicos, los Instrumentistas (léase Electrónicos) y nosotros (los Electricistas). Existe una pugna entre nosotros y los Instrumentistas, dado que no pudieron encontrar a tiempo solución a un problema de los equipos electrónicos que controlan la Electro-deposición entonces hubo que traer a un Técnico desde Alemania para resolver el problema, luego de lo cual; el Gerente de Planta, Milton Melgarejo, nos asigno ese equipo a nosotros para su mantenimiento. Pero nosotros no sabemos madre – como dicen los chilangos (los Mexicanos del Distrito Federal) cuando quieren decir que no saben nada – de ese equipo. Este es el manual, necesitamos que lo traduzcas y nos lo expliques, tienes 12 días” Mi primer gran reto, pero dada mi habilidad para traducir parecía estar a mi alcance. Continuara…….

 

(*)Pablo Alcántara es Ingeniero Electrónico, especializado en el área de Instrumentación Industrial en Pozos de Exploración Petrolifera. Trabajó para Minero Perú en Cajamarquilla por un año, luego 15 años en BAKER HUGHES INTEQ a nivel mundial 12 de ellos como Ingeniero de MUD LOGGING y los 3 últimos como Ingeniero de MWD y en los últimos 5 años se desempeña como Sub Gerente del Departamento de Electrónica de DIVERSIFIED WELL LOGGING en New Orleans-Louisiana-USA.